Endesa refuerza su hoja de ruta verde con un plan de 10.600 millones hasta 2028
El consejo de administración de Endesa ha aprobado la actualización de su Plan de Sostenibilidad 2026-2028, un documento que refuerza la integración de criterios ambientales, sociales y de buen gobierno en el negocio y en las decisiones de inversión del grupo. Esta hoja de ruta, que complementa al plan estratégico, sitúa la electrificación como herramienta clave para combatir el cambio climático y favorecer un crecimiento económico sostenible, al tiempo que impulsa una transición energética justa.
El plan incorpora 45 medidas alineadas con el compromiso internacional de limitar el calentamiento global a 1,5 grados y con el objetivo de la compañía de alcanzar las cero emisiones en 2040. La estrategia se articula en tres grandes ejes: el ambiental, el social y el de gobernanza.
La actualización del plan acompaña al despliegue industrial previsto hasta 2028, que contempla inversiones por valor de 10.600 millones de euros. De esta cifra, más de la mitad -unos 5.500 millones- se destinará al refuerzo y digitalización de las redes eléctricas, mientras que otros 3.000 millones se dirigirán al desarrollo de energías renovables. Con ello, la compañía busca acelerar la descarbonización de la economía, mejorar la calidad del suministro y facilitar la integración de nuevas fuentes limpias.
Entre los principales objetivos para el horizonte de 2028 figura alcanzar una capacidad renovable instalada de 13,2 gigavatios y lograr que el 90% de la producción eléctrica peninsular esté libre de emisiones, contando con la generación nuclear.
Asimismo, la empresa prevé seguir impulsando la electrificación de los usos energéticos de sus clientes, un elemento considerado esencial para reducir la dependencia de combustibles fósiles.
En el ámbito ambiental, el plan refuerza el compromiso de Endesa con la conservación del entorno natural y la gestión responsable de los recursos. Entre las metas destaca garantizar la no pérdida neta de biodiversidad en el 50% de los proyectos de generación para 2028, con la previsión de alcanzar el 100% en 2030, así como el compromiso de no deforestación neta en nuevos desarrollos a partir de esa fecha.
Además, la compañía desplegará un plan específico de conservación de la biodiversidad que contempla 35 acciones anuales centradas en cinco ámbitos: protección de la avifauna, gestión de recursos hídricos, conservación forestal, desarrollo de herramientas de biodiversidad y restauración de espacios naturales. A ello se suman objetivos como la reducción del 38% en la captación de agua para generación eléctrica respecto a 2020 y la valorización del 90% de los residuos industriales en 2030.
En materia de emisiones, la energética subraya su contribución a la reducción de gases de efecto invernadero en España. Desde la firma del Acuerdo de París en 2015, el país ha evitado la emisión de 63 millones de toneladas de CO₂, de las cuales 24 millones corresponden a la actividad de Endesa. Si se amplía el periodo hasta 2005, coincidiendo con el Protocolo de Kioto, la compañía ha reducido un 82% sus emisiones, aportando 46 millones de toneladas a la disminución total registrada en el país.
El plan también pone el foco en una transición justa e inclusiva, reforzando el compromiso de la compañía con sus empleados, proveedores, clientes y comunidades locales. Entre los objetivos más relevantes figura el impulso de proyectos de desarrollo socioeconómico, acceso a la energía y educación que beneficiarán a más de un millón de personas entre 2024 y 2030. Asimismo, se establece la meta de que el 100% de los proveedores sean evaluados conforme a criterios ambientales, sociales y de derechos humanos.