Hugo González llama a las puertas de la gloria
Lo que iba a ser una temporada de transición en Boston después de que Jason Tatum se rompiera el talón de Aquiles derecho en los «playoffs» del curso pasado se ha convertido en la búsqueda del décimo noveno anillo de los Celtics con la participación de Hugo González (5-2-2006, Madrid). El alero formado en la cantera del Madrid se convertirá el fin de semana en el duodécimo español que participe en los «playoffs» de la NBA. Sus Celtics han sido el segundo mejor equipo del Este, sólo por detrás de los Pistons, y se miden en primera ronda con los Philadelphia Sixers.
Su temporada de novato ha sido impactante. «Es un jugador muy inteligente, al que favorecen su nivel físico y velocidad. No le influye demasiado el ambiente. No le afectó la presión de jugar en el Madrid ni ahora la de jugar en una franquicia como los Celtics. Ya era muy maduro cuando debutó, solo había que dejarlo cocinarse a fuego lento... y lo está consiguiendo», apunta Chus Mateo, seleccionador nacional y que fue su entrenador en el Real Madrid. De los 56 partidos de la temporada pasada entre Liga Endesa y Euroliga ha pasado a los 74 que ha jugado en la primera fase de la NBA. Sus cifras no llaman la atención... o sí. Ha promediado 14:40 minutos por partido para 3,9 puntos y 3,3 rebotes. Pero es que es el mejor de los novatos en el +/- con él en cancha. Se trata de una estadística muy valorada en Estados Unidos y ha dejado atrás el récord que estableció el mítico Tim Duncan.
En Boston ha enamorado a toda la franquicia: aficionados, compañeros, técnicos, directivos... «Quiere ser un gran jugador. Se ve en su ética de trabajo, en su competitividad, en cómo se preocupa por todo. Ya en las entrevistas previas al ‘‘draft’’ nos quedó claro que es un jugador de equipo, que iba a aceptar el rol que necesitásemos. Eso no pasa con todos los jóvenes porque muchos han pasado poco por el banquillo. Ese proceso ayuda a tener humildad y a entender que hay que aprovechar cualquier oportunidad», afirma Brad Stevens, el responsable en los despachos de los Celtics. La estrella del equipo, Tatum, es más tajante: «Es un auténtico cabronazo». Lo soltó después de una de sus exhibiciones defensivas. La reaparición de Tatum el pasado 6 de marzo no ha hecho descender los promedios de Hugo que sigue jugando casi el mismo tiempo y teniendo un impacto muy similar en el equipo.
El madrileño debutó el 24 de octubre ante los Knicks en el Madison y en su estreno ya tuvo que emparejarse con uno de los exteriores más completos, Jalen Brunson. Dos días después fue titular ante los Pistons y le tocó bailar con otro «top», Cade Cunningham. Se convirtió en el segundo jugador más joven en ser titular en la historia de los Celtics y también el segundo español más joven en debutar en la Liga estadounidense. Lo hizo con 19 años y 261 días, poco después que su amigo Usman Garuba (19 años y 225 días).
Su entrenador, Joe Mazzulla, lo tuvo claro desde el principio: «Tiene un increíble instinto defensivo y eso no es muy normal en los jóvenes que llegan a la NBA. Diría que es por lo bien que ha sido entrenado hasta ahora y porque jugaba en una competición en la que tienes que esforzarte al máximo, defender de forma colectiva… Lleva mucho tiempo jugando baloncesto del más alto nivel y eso ayuda mucho a que tenga ese instinto. Se fija en todos los detalles, entiende las tendencias y dinámicas de los rivales». Y con él los Celtics aspiran a volver a «The Finals». La baja de Tatum derivó en la versión más productiva de Jaylen Brown y tanto Pritchard como White han dado un paso al frente para formar la línea exterior más productiva de la NBA.