Vandalizan la placa en memoria de Modesto Carriegas, víctima de ETA
Íñaki Arteta Orbea ha denunciado este jueves un nuevo acto de vandalismo contra la placa en memoria de Modesto Carriegas, asesinado por ETA hace 45 años. A través de una publicación en X, el cineasta ha lamentado lo ocurrido: "El relato de paz del País Vasco resumido en una imagen".
Este ataque no es un hecho aislado. Tal y como relató Arteta a LA RAZÓN, la placa ha sido ensuciada hasta en ocho ocasiones en los últimos años. Concretamente, los vecinos han llegado a encontrársela tapada con pintura negra, con el dibujo de una cruz gamada, con huevos estampados, e incluso con una esvástica sobre ella.
No se trata de una placa cualquiera. El asesinato de Modesto Carriegas forma parte de los más de 300 casos de ETA que siguen sin resolución judicial, sin arma identificada y sin autores condenados.
El crimen de Modesto Carriegas: una historia sin resolver
Todo comenzó en 1979 cuando Modesto se presentó a las elecciones generales por la Unión Foral del País Vasco, un partido asociado a Alianza Popular en Baracaldo (Vizcaya). Estaba casado, tenía cinco hijos y era el director de una sucursal del Banco Hispano Americano.
El 27 de enero fue víctima de un atraco. Cuatro etarras entraron en el banco y se apoderaron de diez millones de pesetas. Con el objetivo de que los empleados retrasaran la denuncia del robo, secuestraron a Carriegas como rehén.
Los atracadores le condujeron hasta la estación de Baracaldo y tomaron con él un tren hasta Bilbao, donde le liberaron en un bar, tras advertirle que permaneciera allí hasta las nueve de la mañana y regresara después a la sucursal.
Ocho meses después, recién cumplidos los 47 años, ETA le espera en el portal de su casa. Al bajar las escaleras, junto al ascensor, dos etarras dispararon en cuatro ocasiones con una pistola de la que solo saben que tenía un calibre de 9 mm parabélum. Nadie presenció los hechos, pero su mujer pudo escuchar con nitidez los cuatro disparos desde casa.