Yolanda Díaz, sobre el teletrabajo que propone la UE: "A mí no me gusta nada..."
A la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, no le gusta teletrabajar, tampoco es partidaria de que se obligue a teletrabajar en las empresas y aboga porque esta opción "debe ser voluntaria". Así ha respondido Díaz a Carlos Alsina en su programa "Más de uno" en Onda Cero, a la intención de la Unión Europea de plantear que se implante un día de teletrabajo obligatorio para recortar los costes energéticos derivados de la guerra en Irán. "A mí no me gusta nada trabajar en casa y no soy partidaria de obligar a nadie a nada. Creo que el criterio debe ser la voluntariedad".
Díaz ha recordado que España ya dispone de una Ley de Teletrabajo, fruto del acuerdo en el diálogo social, que da la posibilidad a las empresas españolas de que recurran al trabajo a distancia, pero desde la voluntariedad. "Es verdad que en todas las crisis, como en la gestión de la Dana y las últimas recientes, siempre recordamos que el teletrabajo, o el trabajo a distancia, es una de las medidas". También ha señalado que muchas de las "recomendaciones" que se presentan en el documento de Bruselas "ya están desplegadas en España".
Por otra parte, la ministra ha defendido que el impacto de la guerra en Irán no es el mismo que están sufriendo "muchos de los otros países de los Estados miembros en Europa. Lo que hace Europa es una recomendación, pero sobre todo se la hace a Estados miembros que no cuentan con ninguna norma que regule esta materia".
La Comisión Europea trabaja contrarreloj para amortiguar el impacto de la crisis energética derivada de la guerra en Irán en los hogares y sectores vulnerables. Para ello prepara un borrador de la propuesta que presentará la semana que viene a los Estados miembros, que recoge la implantación de al menos un día de teletrabajo a la semana, el cierre de edificios públicos cuando no sean imprescindibles y la reducción del precio del transporte público, que incluso podría llegar a ser gratuito para determinados colectivos. También limitar la velocidad en autopistas o fomentar alternativas al transporte aéreo.
Además, prepara medidas enfocadas a hogares vulnerables o con bajos recursos energéticos, con la emisión de vales energéticos, la aplicación de precios regulados temporales y la reducción de impuestos especiales sobre la electricidad. Asimismo, propone prohibir temporalmente los cortes de suministro -en España ya se aplica- y facilitar el acceso a tarifas más económicas mediante herramientas de comparación transparentes.