Montero tensa al PSOE andaluz: malas encuestas y una campaña salpicada por su acta de diputada
La candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, se ausentó ayer del Pleno del Congreso de los Diputados y dejó a sus compañeros de bancada con un voto menos que llevó al PSOE a empatar una Proposición no de Ley para documentar el «bibliocausto español» y reconocer el compromiso con la cultura de libreros, bibliotecarios, editores y autores durante el golpe de Estado y la dictadura franquista. No deja de ser una anécdota, pero en el PSOE andaluz andan cabreados por el hecho de que Montero no haya renunciado al escaño en la Cámara Baja, como volvió a reiterar ayer.
Quedan dos Plenos antes de las elecciones autonómicas del próximo 17 de mayo –uno en campaña–. Y la idea de que Montero suba a Madrid para «hacer una antención a medios» desde el Congreso no agrada a algunos de sus compañeros en el partido, que creen que el lugar en el que debe quedarse es Andalucía. «Deberían tener claro que estas elecciones van solo de Andalucía. La dirección del grupo avisó de que Montero se ausentaría "si no hay votaciones importantes"
Poco importa Madrid», admite un veterano socialista. Montero estará arropada el próximo domingo en Gibraleón (Huelva) por el presidente del Gobierno. Será el primer acto del líder socialista en Andalucía antes de que se abran las urnas. Montero seguirá siendo diputada en el Congreso hasta que formalice el acta en el Parlamento de Andalucía. Hasta entonces, la exvicepresidenta se sienta ahora en la segunda fila, justo encima del escaño del secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Rafael Simancas.
A su izquierda tiene el pasillo que separa su zona del tercio central del salón de Plenos y, a su derecha, al presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores y diputado por Cádiz, Juan Carlos Ruiz Boix.
El escaño que ocupa ahora Montero pertenecía a la diputada por Córdoba y ex secretaria general del Grupo Socialista en el Congreso Rafaela Crespín. Aunque preside la Comisión de Política Territorial, Crespín se ha tenido que mover a la quinta fila, donde se sientan parte de los diputados de Junts. Allí tendrá a su derecha al portavoz de los independentistas en comisiones como las de Justicia e Interior, Josep Pagès. El nuevo emplazamiento de Montero tampoco es casual.
Se ha querido reservar un lugar destacado y visible en los ángulos de las televisiones. Su obsesión es la mayor visibilidad posible, puesto que las expectativas del partido no remontan. Todas las encuestas aventuran un batacazo de la andaluza; motivo por el que algunos de sus compañeros ya piensan que el PSOE andaluz debería «dar un giro» llegado el momento y apostar por un liderazgo local.
Ya tienen en mente replicar el auge del nuevo líder del PSOE extremeño.