Bayern - Real Madrid: de la gran zurda de Güler a la redención de Neuer
La maldición de los porteros rivales del Real Madrid tuvo una nueva víctima. Le pasó a Karius con el Liverpool en la final de la Champions de 2018 o a Donnaruma con el PSG el curso de la Copa de Europa imposible del Real Madrid. Neuer se unió a la lista. En la ida, el guardameta del Bayern fue nombrado el MVP y con sus paradas logró contener el 1-2 de los alemanes, para jugar en casa con ventaja. A los 30 segundos de la vuelta, el cancerbero, considerado uno de los mejores de la historia, un referente por cómo juega con los pies, dio un pase a mitad de camino entre dos compañeros. La pelota le llegó franca a Güler. Si el receptor hubiera sido otro, quizá se hubiera pensado qué hacer, o hubiera controlado. Pero el turco es de los futbolistas con más calidad de la plantilla blanca y no tuvo dudas: remató directamente. Fue un gol a puerta vacía, pero el tiro llegó desde 30 o 40 metros. Habían pasado 35 segundos y es el tanto más rápido en la historia del equipo español en Champions.
El futbolista turco corrió y se lanzó al suelo con los brazos extendidos para celebrarlo. El Real Madrid tenía muchas bajas y Arbolea apostó por todo jugadores ofensivos. Tenían que remangarse. Lo hizo Güler y lo hizo todo el grupo, como en otros partidos de Champions. Aunque los números siguen mostrando que el Bayern Múnich corrió diez kilómetros más (98,1) que el Real Madrid (89,1), pese a que tuvo la pelota casi siempre en su poder.
La zurda de Güler no había dado todavía su último gran toque. Hubo una falta al borde del área, por una caída un poco justa de Brahim. Por allí se asomó Valverde, pero no era para él, y se quedaron el turco y Trent, que también tiene un gran toque de balón. Un diestro o un zurdo... Y la pierna izquierda fue la elegida. Era la opción más natural porque con la comba el esférico se alejaba del portero. Neuer hizo un gesto raro, no se estiró, y llegó a tocar la pelota casi dentro de la portería. Fue la segunda carrera del turco para celebrar un gol, la segunda vez que los blancos se pusieron por delante. Y hubo una tercera.
Güler se ha ganado un puesto de titular en el Real Madrid esta temporada. Xabi Alonso le dio galones. Es el futbolista que para él necesitaba el equipo, para hacer una función como la de Wirtz en el Bayer Leverkusen. Arbeloa no le ha quitado protagonismo. El otomano es el que hace de enganche entre los delanteros. Mbappé y Vinicius sí se entendieron ayer para marcar el tercero. Pero ni poniéndose tres veces por delante pudo el Madrid pasar la eliminatoria.
La segunda parte de Güler fue más de trabajo y de intentar tapar espacios, en las tres líneas que tenía el Real Madrid para defenderse. Lo hizo sin sufrir mucho, mucho, y pudo contragolpear. Pero entonces Neuer se olvidó de sus errores y sacó la versión de MVP. Especialmente en una mano que levantó por instinto para desviar el chut de Mbappé, que hubiera puesto los dos tantos de distancia de los españoles y que les hubieran puesto por delante por primera vez en la eliminatoria.
Güler terminó sustituido al final, cuando Camavinga ya había sido expulsado y el Bayern ya había marcado el 3-3. En el lío final, con los futbolistas del Real Madrid protestando la roja, Güler entró en el campo y también terminó expulsado.