VCR 8x8 Dragón: nuevas tensiones tras la entrega que reabre la polémica del programa militar de 2.400 millones
Según informa El Economista, el VCR 8x8 Dragón ha vuelto a generar tensiones dentro del consorcio fabricante tras la entrega de 40 unidades en la base Álvarez de Sotomayor de la Legión, en Almería. La llegada de estos vehículos, que debía suponer un avance clave en el programa, ha derivado en acusaciones cruzadas entre las empresas implicadas.
El proyecto, considerado uno de los más ambiciosos del Ministerio de Defensa, está valorado en 2.400 millones de euros solo en su primera fase. Este plan contempla la fabricación de 348 vehículos, aunque el programa completo prevé alcanzar las 998 unidades en las siguientes fases.
Tensiones internas en el consorcio del VCR 8x8 Dragón
El consorcio Tess Defence está formado por Indra, Santa Bárbara Sistemas, Sapa Placencia y Escribano Mechanical & Engineering. Desde el pasado año, Indra controla el 51% del capital, mientras que el resto de socios mantiene participaciones del 16,33% cada uno.
Tras la entrega de los vehículos en Almería, han surgido discrepancias sobre su funcionamiento. Algunas fuentes próximas al consorcio han señalado que más de la mitad de las unidades habría presentado fallos técnicos relacionados con sistemas eléctricos, software y transmisión.
Acusaciones sobre fallos técnicos
Según estas versiones, las incidencias detectadas estarían vinculadas a sistemas suministrados por uno de los socios industriales. Sin embargo, desde Sapa han negado estas afirmaciones y aseguran que solo se registraron dos incidencias puntuales durante las pruebas.
Una de ellas estuvo relacionada con la entrada de agua en la barcaza durante un test, mientras que la segunda se vinculó a un problema de refrigeración. La compañía sostiene que la transmisión ha funcionado correctamente en todas las unidades.
Respuesta de Indra y continuidad del programa
Desde Indra han defendido que el programa avanza conforme al calendario establecido con el Ministerio de Defensa. La empresa también ha confirmado que está prevista la entrega de nuevas unidades en los próximos días.
Este contexto refleja las tensiones internas dentro del consorcio, que también se extienden a otros contratos y proyectos industriales del sector de defensa.
La versión del Ejército sobre el VCR 8x8 Dragón
El Ejército de Tierra ha ofrecido una tercera versión sobre la situación de los blindados. Según explican, los 45 vehículos entregados hasta ahora, incluidos los 40 destinados a Almería, siguen en fase de pruebas operativas.
Durante esta fase es habitual que se detecten fallos, ya que los vehículos se someten a pruebas exigentes para evaluar su rendimiento en condiciones reales.
Operatividad del 87% en las pruebas
El Ejército reconoce que se han detectado incidencias, especialmente relacionadas con la parte eléctrica, pero asegura que la operatividad media se sitúa en el 87%. Este nivel se considera dentro de los parámetros normales durante la incorporación de un nuevo sistema.
Los responsables militares subrayan que el objetivo de estas pruebas es identificar posibles problemas y corregirlos antes de su despliegue definitivo.
Problemas de integración y aumento de peso
Algunas fuentes del sector apuntan a que parte de las incidencias podrían estar relacionadas con la integración de los distintos sistemas fabricados por las empresas del consorcio.
También se menciona el aumento de peso del vehículo, que habría pasado de las 32 toneladas previstas inicialmente a cerca de 40 toneladas. Este incremento podría haber afectado a determinados componentes, como la transmisión o los sistemas de movilidad.
Un programa con retrasos acumulados
El VCR 8x8 Dragón acumula años de retrasos desde la firma del contrato en agosto de 2020. Según el calendario inicial, 100 unidades debían entrar en servicio antes de 2026, pero la entrega de los 40 vehículos en Almería ha sido el primer paso operativo.
Ante estas demoras, el Ministerio de Defensa ya ha impuesto sanciones económicas por valor de 9,19 millones de euros. Sin embargo, la decisión sobre nuevas penalizaciones ha sido aplazada hasta evaluar el retraso final del programa.
Una resolución administrativa emitida el 26 de diciembre de 2025 pospuso la determinación de posibles sanciones hasta que se conozcan los retrasos definitivos. Esto podría retrasar la decisión hasta 2028, fecha prevista para completar la primera fase.
Conflictos empresariales paralelos
Las tensiones en torno al VCR 8x8 Dragón también se extienden a otros frentes empresariales. Santa Bárbara ha recurrido ante los tribunales contratos adjudicados a Indra por valor de 7.200 millones de euros.
Además, existen enfrentamientos entre los principales accionistas de las empresas implicadas, lo que añade presión al desarrollo del programa.
Estas disputas se producen en un momento clave para la modernización del Ejército de Tierra, que considera el VCR 8x8 Dragón como un elemento estratégico para sustituir vehículos más antiguos y mejorar la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas españolas.