El impacto de los cruceros: un empleo creado en tierra firme por cada 20 pasajeros
El turismo de cruceros consolida su papel como motor económico y social a escala global. Así lo pone de manifiesto el último informe del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), titulado "Cruising for Impact", que analiza la huella de este segmento en comunidades y destinos de todo el mundo, subrayando su capacidad para generar oportunidades y fortalecer el tejido local.
Según el estudio, la actividad de los cruceros no solo impulsa la llegada de visitantes, sino que contribuye de forma directa a mejorar los medios de vida en destinos costeros y portuarios, favoreciendo un desarrollo constante.
El documento destaca que el sector actúa como catalizador económico, con efectos que trascienden la propia industria turística.
Las cifras respaldan esta tendencia. En 2024, la industria de cruceros aportó unos 90.620 millones de euros al producto interior bruto mundial y alcanzó una producción económica total cercana a los 183.080 millones de euros. Además, sostuvo 1,8 millones de empleos en todo el planeta y generó 55.292 millones de euros en salarios, reflejando su dimensión global y su capacidad de arrastre sobre otras actividades.
Uno de los datos más relevantes del informe, elaborado a partir de información de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), indica que más del 60% de los pasajeros repiten destino tras haberlo conocido inicialmente a bordo de un crucero.
Este comportamiento evidencia que el sector no solo abre la puerta a nuevos enclaves turísticos, sino que también alimenta la demanda futura, con beneficios prolongados para las economías locales.
La integración del turismo de cruceros en las economías de los destinos queda patente en el volumen de empleo generado en tierra firme, que supera los 1,4 millones de puestos de trabajo. De hecho, el informe apunta que, de media, cada 20 cruceristas contribuyen a la creación de un empleo a tiempo completo, lo que ilustra la relación directa entre la afluencia de visitantes y la generación de riqueza en los territorios.
A ello se suma un gasto directo vinculado a esta actividad que alcanza los 93.000 millones de dólares, buena parte del cual se dirige a negocios locales. Este flujo económico beneficia especialmente a pequeñas y medianas empresas, así como a emprendedores que operan en entornos portuarios y zonas costeras, reforzando las microeconomías y diversificando las fuentes de ingresos.
El informe estructura su análisis en torno a siete grandes ejes que explican el impacto positivo del sector: creación de empleo y formación, impulso a la diversidad y la inclusión, fortalecimiento de las comunidades, preservación del patrimonio cultural, mejora de infraestructuras, avances en innovación ambiental y capacidad de respuesta ante crisis sanitarias o emergencias.
Asimismo, pone de relieve la importancia de la colaboración entre la industria, las administraciones y las propias comunidades para garantizar que el crecimiento del turismo de cruceros sea equilibrado y sostenible. Este enfoque conjunto permite maximizar los beneficios sociales y económicos, al tiempo que se preservan los recursos y la identidad de los destinos.
Crecimiento sostenido
Las perspectivas apuntan a un crecimiento continuado. Se prevé que la capacidad de pasajeros aumente un 19% entre 2022 y 2028, lo que augura un papel aún más relevante del sector en el desarrollo turístico global y en la dinamización de numerosas economías locales.
WTTC considera que el turismo de cruceros genera efectos positivos duraderos, al conectar viajeros con nuevos destinos y propiciar su regreso en el futuro. Este ciclo favorece la estabilidad del empleo, el crecimiento de los negocios locales y la vitalidad de las comunidades receptoras.
La organización mantiene su compromiso de trabajar junto a gobiernos y agentes del sector para integrar plenamente esta actividad en las estrategias nacionales de desarrollo turístico, apostando por la contratación local, la capacitación profesional y la cooperación con las comunidades.
El informe concluye que, si se alinea el crecimiento del sector con objetivos sociales a largo plazo, el turismo de cruceros tiene el potencial de contribuir de manera decisiva a la construcción de destinos más inclusivos, resilientes y prósperos en todo el mundo.