Presidente de Municipal Puntarenas es una de las víctimas de triple homicidio en San Mateo
Andrey Castro Bonilla, uno de los tres hombres asesinados en una finca en San Mateo de Alajuela, era dueño de varios negocios y, según documentos registrales, figuraba como presidente de la sociedad anónima Asociación Deportiva Municipal Puntarenas Fútbol Club, el otrora equipo fuerte de la Primera División, campeón en 1986.
Castro Bonilla, quien registra domicilio electoral en Cahuita de Limón, habría sido ejecutado junto a otros dos hombres entre la noche del sábado y la madrugada del domingo y sus cuerpos, luego fueron lanzados a un pequeño barranco.
El hombre, de 46 años, también presidía las sociedades Privilege Fitness Club, con la que operaba un enorme gimnasio en el Cocal; e Inversiones Castro Blear.
Castro era padre de cuatro hijos de cinco, 12, 21 y 23 años. En los registros figura que poseía una extensa propiedad en Cahuita de Limón, equivalente a 14 canchas de fútbol.
Durante la mañana de este domingo La Nación le consultó a, Huber Fernández, técnico del Municipal Puntarenas y quien en los registros de Linafa aparece como presidente, si el fallecido de apellido Castro era integrante de la directiva.
En aquel momento, aseguró que Castro era solo un colaborador del plantel. “La gente anda difundiendo cosas que no son. El que murió era un colaborador del equipo, simplemente”, aseguró poco antes de colgar la llamada.
Tanto la página del equipo como la del gimnasio modificaron sus imágenes en Facebook y pusieron un lazo negro, en señal de luto, sin brindar mayores detalles.
Allanamiento en Puntarenas
Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), allanaron una casa relacionada con una de las víctimas del triple homicidio ocurrido en San Mateo de Alajuela.
La diligencia se desarrolló entre la noche del sábado y la madrugada de este domingo en la vivienda de un hombre de apellido Castro; no obstante, no está claro, si ahí residía el fallecido.
El allanamiento a cargo de la unidad de crimen organizado de esa sede policial, tenía como objetivo ubicar evidencias y rastros que permitan aclarar el móvil de los asesinatos.
Una fuente relacionada con el caso, contó a La Nación que tras la inspección en el sitio, los agentes ubicaron alrededor de nueve armas de fuego, un can entrenado en detectar drogas dio positivo por ese tipo de sustancias, aunque no se ubicó ningún estupefaciente.
Además, se aplicó una prueba de luminol para detectar rastros de sangre, pero el resultado dio negativo. Es decir, que no se encontraron restos de ese fluido humano.
La vivienda se ubica en Puntarenas, sitio de donde al parecer residía uno de los ofendidos. La Policía Judicial explicó que ese inmueble fue el último lugar en donde estuvo el fallecido Castro.
Las autoridades catalogaron el allanamiento como “parte del proceso de investigación”. Las identidades de los otros dos hombres asesinados, así como el móvil del triple crimen, de momento se desconocen.
Los tres cuerpos fueron ubicados la mañana de este sábado en el cantón de San Mateo, Alajuela, dentro de una finca que se ubica entre Desmonte y Estanquillo, en el Monte del Aguacate.
Los cadáveres estaban contiguo a un pick up, HiLux, placas CL371274, modelo 2025, y valorado en ¢31,6 millones, cuyo dueño registral es un hombre de apellidos Castro Bonilla, de 37 años, oriundo de Barranca en Puntarenas, padre de una menor y hermano del único fallecido identificado.
Según el reporte del OIJ, a las víctimas les cubrieron la cabeza con cinta adhesiva y bolsas plásticas y los amarraron de pies y manos con gazas plásticas, dos de ellos estaban descalzos y uno estaba cubierto con una sobrecama celeste. Esto último haría presumir que los asesinaron en otro sitio.
Los restos fueron trasladados a Medicatura Forense tal y como se encontraron, para que se haga un análisis profundo y científico que permita fortalecer la investigación.
Colaboró en esta información el periodista Milton Montenegro.