Patxi López asumirá la portavocía del grupo en el Congreso y Pilar Alegría, la del PSOE
Patxi López regresa a la primera línea. El presidente del Gobierno quiere que el exlehendakari asuma la portavocía del Congreso lo que resta de legislatura. Un clásico del socialismo para sustituir al canario Héctor Gómez. Pilar Alegría, ministra de Educación, será la voz del partido en sustitución del jienense Felipe Sicilia, que fue promocionado con escaso éxito por la dimisionaria Adriana Lastra. El presidente del Gobierno ultima la reestructuración de los órganos de dirección del PSOE para afrontar lo que resta de mandato y sincronizar a los equipos de La Moncloa, el partido y el Grupo Parlamentario.
Se acabaron pues los rumores y las filtraciones interesadas. Sánchez ya ha comunicado los cambios y confirmado a quienes siguen al frente de sus cargos, como es el caso de Santos Cerdán, secretario de Organización del partido, a quien interesadamente los cercanos a la ya ex vicesecretaria general había situado en la picota y especulado con que sería relevado del cargo.
La salida de Lastra, que se produjo justo en el momento en el que el presidente pensaba afrontar cambios importantes en el partido para que la maquinaria Moncloa-Ferraz-Congreso trabajase sin disonancias ni recelos desde el 1 de septiembre y con la vista puesta en las elecciones municipales de 2023, ha precipitado los cambios.
La difícil cohabitación entre Lastra y el secretario de Organización, Santos Cerdán, era un secreto a voces en el socialismo español, que se había hecho más evidente aún durante la campaña de las elecciones andaluzas. El propio Sánchez tuvo que llamar al orden en la primera reunión de la Ejecutiva Federal tras el 19J. Tras aquel cónclave hizo saber a varios dirigentes que se tomaría unas semanas para pensar no solo en la estrategia política a seguir tras aquella debacle, sino también en los ajustes necesarios en el engranaje del partido.
El Comité Federal del PSOE ratificará los cambios el próximo sábado.
Hace tiempo que la ministra de Educación viene haciendo de apagafuegos al más puro estilo de Félix Bolaños por indicación expresa del presidente del Gobierno. Nada de ello era fruto de la casualidad, sino de una estrategia meditada en La Moncloa, después de que tras la última remodelación del gobierno, Sánchez se hubiera quedado sin la protección de los perfiles más políticos como el de Carmen Calvo o el de José Luis Ábalos. De hecho ya era para la Secretaría de Estado de Comunicación una pieza clave en la estrategia informativa. No en vano la ex delegada del Gobierno en Aragón llegó al Consejo de Ministros curtida en la política municipal y autonómica, además de haber sido consejera de Innovación, Investigación y Universidad del Gobierno de Javier Lambán.
Por lo que respecta a López, hombre dialogante donde los haya, mantiene una estrecha relación con el jefe de gabinete del presidente, Óscar López, que coordinó su campaña de primarias cuando el diputado vasco se enfrentó a Sánchez y Susana Díaz para la secretaría general del partido . Presidió el Congreso en la legislatura más corta de la democracia.