Ha nacido una estrella
Hace dos años nadie sabía quién era Sally Rooney. Dos años después, debería saberlo todo el mundo. La joven escritora irlandesa, nacida en 1991, acaba de publicar en nuestro país “Gente normal”, (Random House) y la fiebre se ha desatado. Por fin la generación millenial tiene su escritora de cabecera, dicen. En realidad, es tan buena que parece un cliché difamatorio decir que es una escritora generacional. Que sea joven no significa otra cosa que cuando habla de jóvenes sabe de lo que habla, pero ya está. Su ingenio, su capacidad de observación, su talento manifiesto en describir los momentos de mayor incertidumbre emocional y la capacidad de crear personajes magnéticos la convierten en ESCRITORA con mayúscula. Los jóvenes, por supuesto, la adoran, puesto que se siente comprendidos; los adultos la adorarán porque también se sentirán comprendidos, aunque sea a posteriori, o al menos comprenderán mejor sus propios fracasos emociones. “Me interesaba preguntarme cómo en estos tiempos, cuando hemos establecido la sumisión monógama en las relaciones convencionales como algo no estructural, la pregunta es entonces, ¿y ahora qué? Eso es lo que me interesaba investigar”, señala Rooney en las diferentes presentaciones que ha hecho de la novela.
¿Pero qué es “Gente normal”? Pues es la historia de amor de dos jóvenes, Marianne y Connell, una especie de Romeo y Julieta 2.0 de la era mil demostración de que la normalidad siempre es una aspiración, nunca una identidad fija. no vinculantes s relaciones tóxicas de origen patriarcal y hemos aceptado abrirnos a nuevas vías de relación
esta historia de amor, sus estragos, frustraciones y límites, tiene eco en todos los corazones. En todos no, claro, todavía existen corazones cínicos que no saben amar sin morder