Los Franco se revuelven contra las visitas a Meirás
Las grietas abiertas en los muros del pazo de Meirás por la demanda civil que presentó en julio el Gobierno para que la propiedad pase a manos públicas no han logrado que los Franco depongan los obstáculos con los que, según denuncian Administraciones, partidos políticos y grupos de memoria histórica, intentan burlar las visitas de los ciudadanos a la finca en periodos vacacionales. La familia del dictador lleva años entorpeciendo la apertura de la fortaleza a la que le obliga la ley por tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC) y, aunque en 2017 fue sancionada por ello, nunca pagó multa. La Xunta, como Administración encargada de vigilar que estos monumentos puedan ser visitados cuatro días al mes durante al menos cuatro horas, ha vuelto a abrirle otro expediente informativo a los herederos de Francisco Franco ante las quejas de vecinos y turistas.