Crece el número de empresas que paga a los bancos por los depósitos
Para enfrentarse a la crisis, el Banco Central Europeo inyectó al sistema financiero liquidez a mansalva. Sin embargo, las entidades estaban mal, no asumían riesgos y, por tanto, no lo prestaban. El dinero que les daba el BCE no circulaba. Esos excesos de liquidez los depositaban de vuelta en las arcas del eurobanco, donde se acumulaban sin trasladarse a la economía real. Así que el banco central tuvo que responder cobrando a las entidades una penalización del -0,4% por los depósitos, el llamado tipo negativo. Eso hizo que los bancos tuviesen que buscar otros destinos donde dejar el dinero. Sobre todo porque entre ellos siguen sin prestarse. Y más si son de países distintos.