Preguntas. ¿Respuestas?
Transformar a un país, cualquier país y cualquier transformación digna de tal nombre, es un propósito en el cuál están implicadas muchas acciones, mucho tiempo, inevitablemente cambios culturales en las creencias, en la interpretación del modo de vida y en los supuestos dominantes acerca de la relación entre gobierno y sociedad.
En el caso de la Cuarta Transformación, de la cuál apenas conocemos una mínima parte de lo sustancial, un mar de dichos y aseveraciones momentáneas, parece navegar entre una preferencia por el nacionalismo estatista tal como se vivió en los años sesenta y setenta del siglo pasado; y una tolerancia sensata pero remilgosa por la globalización, los negocios internacionales y las empresas dedicadas a proveer servicios públicos concesionados por el gobierno.
Un frente clave de la transformación es el aparato legal y su vinculación al derecho y a la justicia. Revivir, aun en poca monta, el estatismo implica modificaciones de gran calado en el aparato de leyes y reglamentaciones actuales a fin de legalizar los proyectos, las ideas y las decisiones del gobierno transformador. Estas modificaciones pueden afectar la relación sociedad – gobierno. Por ejemplo, la reforma educativa del régimen federal, aun inconclusa, apunta a renovar un cierto corporativismo, digamos trasnochado. La sociedad espera y promueve una nueva justicia educativa y el gobierno quiere votos. Otro ejemplo: Los grandes planes para renovar la industria basada en el petróleo nacional, cuyo valor nadie puede cuestionar, olvida la obligación de largo plazo, de edificar una sociedad anhelante por un modo de vida social mucho más articulado al respeto por la naturaleza y a una industrialización congruente con el ambiente. Petróleo, gas, gasolina, carbón, … ¿cuántos años más? ¿Cuánto más deterioro podemos soportar?
Otra relación gobierno sociedad necesitada de transformación es la relación campo – ciudad. No sé cuál nueva relación propone la “cuarta”. Lo que todos sabemos es que la soberanía alimentaria a la López Portillo es más de lo mismo. Y ahora emerge un nuevo proyecto. Esta vez en el área de la tecnología. La “cuarta” se propone hacer una empresa paraestatal para ofrecer servicios de internet. ¿Mejorará los costos y servicios de las empresas privadas? Puede ser. Si no, gran fracaso. Preguntas sin respuestas.