Portugal revive la pesadilla de los graves incendios
La brusca subida de temperaturas en el centro de Portugal este fin de semana desembocó en el retorno de la peor pesadilla del país vecino: los incendios más virulentos. La situación se convirtió en muy preocupante desde el comienzo de la noche de este sábado 20 de julio, con llamas gigantescas extendiéndose a lo largo de los distritos de Castelo Branco y Santarém, por citar solo dos ejemplos.
Protección Civil volvió a exhibir su impotencia frente al avance del fuego y no le quedó más remedio que pedir ayuda urgente al Ejército, de forma que se desplegaron más de 1.000 bomberos y militares para tratar de paliar la gravísima situación.
De hecho, cinco bomberos resultaron heridos en cuanto oscureció y la posibilidad de una tragedia se mascaba en el aire, como sucedió hace dos años en el municipio de Pedrógao Grande, donde murieron nada menos que 66 personas en pocas horas.
Una playa fluvial y una aldea tuvieron que ser evacuadas y fueron varias las zonas en las que las llamas se aproximaron a las casas, por lo que la población rural huía despavorida, presa del pánico.
El vicealcalde de Vila de Rei, Paulo César, no se mordió la lengua cuando se quejó de que «desgraciadamente, la madrugada del sábado al domingo va a ser de gran peligro porque este fuego parece imposible de parar».
Su homóloga de Cernache do Bonjardim, Filomena Bernardo, certificó que tres incendios se iniciaron al mismo tiempo en los alrededores de la localidad, prueba palpable de que se trata de una acción intencionada.
Llegado este punto, el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, reaccionó a gran velocidad y entró en contacto inmediato con las autoridades locales. También expresó su «gran preocupación», especialmente porque las elevadas temperaturas en el interior del país van a dejarse sentir durante unos días, mientras las lluvias brillan por su ausencia.
Se dio la circunstancia de que, en diversos municipios colindantes, las llamas se iniciaron al unísono, algo imposible atendiendo solo a la casualidad. Las mafias especializadas hacen su agosto en julio la mesura desaparece completamente de nuestras vidas.