Nuevo intento de robo de un Rolex por el método del «abrazo cariñoso» en el Centro de Sevilla
Cinco metros más adelante R. G. se paró a leer un cartel y en ese momento por detrás se acercó una chica (aparentemente de una país del este), y se le abrazó para darle un beso. Al mismo tiempo le agarró la muñeca para intentarle abrir la correa del reloj para robarle el Rolex.
R. G. Le dijo que le soltara y se defendió verbalmente, y ante esta reacción la mujer salió corriendo y se montó en el mismo coche que la esperaba unos metros más adelante en la misma calle, coincidiendo que había poco tráfico sobre las 11.30 de la mañana del pasado miércoles.
Aunque no hubo denuncia tras el intento de robo -hecho que suele ser frecuente en estos casos-, la víctima quiso dar a conocer el hecho para alertar a los vecinos de la zona. El año pasado se denunciaron varios casos de robo a través de este método en Sevilla capital, y según fuentes policiales «es un delito recurrente, aunque en estos momentos no existe repunte ni receso».
Las víctimas son, por regla general, personas de entre 65 y 80 años. Los ladrones juegan con la buena educación de las personas, que al principio no se atreven a decir directamente que no se conocen de nada; con el factor sorpresa, ya que después de tanta muestras de efusividad terminan dando un tironazo de la muñeca; y con la seguridad de que gran parte de las víctimas no pueden lanzarse a correr detrás de ellos o, de poder hacerlo, no quieren hacerlo por temor a recibir una paliza o a ser heridos.