¿Qué hago si tengo gripe?
1. Reposo e ingesta de líquidos. El primer consejo santiario pasa por guardar resposo y permanecer en el domicilio. Beber abundantes líquidos, principalmente agua y zumos, y mantener una dieta saludable y equilibrada, con presencia de frutas y verduras.
2. Extremar la higiene. Desde el 061 se señala también la importancia de lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón, tapar la nariz o la boca al toser, utilizar pañuelos desechables y evitar tocar los ojos, la nariz o la boca. En la misma línea, se aconseja mantener una buena higiene general del domicilio y vigilar una buena ventilación de la estancia de reposo.
3. Evitar el contagio. Se recomienda asimismo reducir el contacto con terceros hasta que pasaen 24 horas desde la última vez que se tuvo fiebre. La gripe es contagiosa desde el primer día antes de que aparezcan los primeros síntomas hasta siete días después.
4. No tomar antibióticos. Tampoco antivirales a no ser que así lo indique un profesional sanitario. Los procesos gripales están causados por virus que, por tanto, no responden al tratamiento con antibióticos.
5. Teléfonos disponibles. Ante cualquier duda sobre la evolución de la enfermedad, están disponibles los teléfonos de las urgencias santiarias 061 y 902 400 116, en los que personal sanitario atenderá directamente las preguntas de los usuarios y transmitirán indicaciones precisas para el seguimiento del proceso mientras se guarda reposo en casa.
¿Cuándo es necesario acudir al médico? Si la fiebre sobrepasa los 38,5 grados durante más de tres días, si los síntomas persisten más allá de siete días o si se detecta un empeoramiento repentino es necesario acudir al sistema sanitario, en primer lugar a través del teléfono 061. También son síntomas que requieren consulta la aparición de mareos, náuseas o alteraciones de la conciencia, tales como dificultad para despertarse o irritabilidad. Igualmente, debe buscarse la valoración de un profesional sanitario ante la aparición de erupciones cutáneas, dificultad para respirar, expectoración con sangre o dolor en el pecho.