Lorenzo Silva reúne sus reportajes en «Ahí fuera»
«La crónica criminal me interesa mucho porque en ese margen oscuro de la sociedad hay muchas claves de lo que somos», explica Silva al otro lado del teléfono. «Ese mundo no es tan marginal: es ilícito, no es normal, pero es relevante. Es relevante porque personas normales se ven inmersas en él como víctimas, beneficiarios, cooperadores o autores», continúa.
La guerra, insiste, también es relevante, y cuánto, en este siglo XXI que parece no haber aprendido de los errores del pasado. «Las relaciones internacionales y el transcurrir del tiempo actual está marcado por conflictos bélicos. Incluso España, que en el XX se mantuvo alejada, está implicada en guerras planetarias como las de Irak o Afganistán», recuerda.
Como narrador, no ha evitado el talante literario en sus trabajos periodísticos. De hecho, se ha nutrido de él. «El diálogo entre el periodismo y la literatura es muy provechoso. A veces deberíamos sacudirnos las tiranteces que lo rodean», subraya. En su caso, de hecho, esas fronteras son bien delgadas, pues ya en sus novelas había una gran labor de documentación e investigación.
En un momento en el que hay tantos lectores cansados de ficciones banales y hechas a prisa –«la ficción es una cosa muy seria»–, Silva reconoce que las narraciones pegadas a la realidad se han convertido en un soplo de aire fresco. «Antes que leer una mala novela es mejor leer un reportaje mínimamente bien documentado y bien contado», remata.