«Si hubiéramos salido nos habrían matado a todos»
El vehículo estaba colocado con la intención de hacer el mayor daño posible: con el maletero abierto y apuntando hacia la puerta. Los dos primeros artefactos menores eran el cebo perfecto, pero por fortuna no explotaron. «Si hubieran estallado, habríamos salido fuera y hoy estaríamos todos muertos. Por suerte, no le vimos lanzarlos», recuerda uno de los testigos de aquel ataque.
[Lea la historia completa en «El Correo]