Contradicciones laborales y el cambio de régimen en México
Durante los últimos dos sexenios, el fomento y las condiciones del empleo en México se pueden interpretar desde dos escenarios que demuestran la alta heterogeneidad de la realidad económica laboral del país, donde es posible sostener una serie de políticas con datos duros y soslayar las perspectivas y percepciones de la mayoría de la población, la cual termina siendo carne de cañón en las disputas por el poder político, sin que con ello se le asegure un futuro mejor.
En el primero escenario, los gobiernos difunden un discurso donde sustentan como mejora del trabajo la creación de más de 5 millones de empleos formales, y con ello insisten en demostrar que sus políticas laborales han tenido éxito y contribuyen al desarrollo. Muchos de los grandes poderes económicos (dueños de los medios de producción y de servicios) avalan estos alegatos, pues les permiten continuar obteniendo utilidades sin límite y explotando a la mayoría de la masa trabajadora. En el segundo escenario, de ese mismo universo de ocupaciones, el 80% son empleos de baja calidad: garantizan ganar menos de tres salarios mínimos; laborar de ocho hasta 14 horas diarias; condiciones de trabajo inestables; contratación temporal o con causales de terminación altamente flexibles; subcontratación no siempre con derechos sociales y de salud. Lo anterior ha abonado al incremento de la precariedad, informalidad y desigualdad de la clase trabajadora, y a que las esperanzas de un mejor futuro se depositaran en un régimen de izquierda, el cual les garantice que su trabajo les alcanzará para satisfacer sus necesidades, las de sus familias y el progreso social.
En suma, el nuevo régimen tiene que resolver estas contradicciones del empleo, lo que es altamente complejo, pues los trabajadores esperan soluciones rápidas y que impacten en su vida y sus bolsillos. Si esto se dilata, es factible que sean uno de los primeros estratos desilusionados con el progresismo de izquierda y que sus reclamos vuelvan a cambiar la configuración del poder en México.
JOSÉ JUAN CERVANTES
sociedad.sustentable.iinso@gmail.com