Gracias por la clase de sexualidad
No busquen algo parecido en los Campos Elíseos, ni en Picadilly Circus, tampoco frente a la Puerta de Brandenburgo, ni en las inmediaciones del Coliseo, Hemos vuelto a hacer historia. La primera respuesta del autor ha sido genial, la obra “ son esculturas que recrean el arte de hace más de 2.500 años" y que, como en aquella época, incluyen escenas de contenido sexual y erótico”. Sólo un matiz, en 2.500 años el mundo creo que ha cambiado “un poco”, la sociedad “algo” y la civilización que les voy a contar. Si vamos a comparar el Puerto de Valencia con la Grecia clásica para justificar que la vía pública se ocupa con escenas de contenido sexual vamos bien. El comisario de la exposición la calificó como clase de educación sexual. Y yo me pregunto, ¿Quién es este fenómeno para decidir cuando, donde y a quién hay que impartir una clase de educación sexual en plena calle?
Imagen de una de las esculturas de Antoni Miró
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EFE
La televisión cuenta con espacios protegidos, la ley regula que tipo de publicidad se puede exponer o no, mientras que el espacio público en Valencia se puede utilizar para pintar murales que defienden a los agresores de Alsasua o para dar clases de sexualidad gratuitas a los más pequeños. Genial. Gracias alcalde.
Y para concluir, resulta que con algo tan “normal” tan “artístico” y tan “educativo” nadie de las Administraciones implicadas ha salido a dar la cara ¿Curioso? Si ¿Triste? También