Nicaragua retoma el Diálogo Nacional mientras la represión orteguista arrasa Masaya
Pero, lamentablemente, la vuelta a las negociaciones para encontrar una solución pacífica al conflicto, que dura más de dos meses, se produce en medio del sangriento conflicto registrados en los últimos días en Masaya, donde policías antidisturbios y turbas orteguistas, armadas con rifles automáticos, atacaron a los civiles que trataban de proteger las barricadas que han levantado por toda la ciudad para defenderse de estos grupos. Como resultado de la represión ejercida, al menos seis personas fallecieron el miércoles en Masaya y hay cerca de 40 heridos de bala, según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos.
«Nosotros entendemos que Ortega es de balas y no de diálogos», ha dicho el líder estudiantil Lesther Alemán, uno de los principales representantes de la Alianza Cívica. «Nuestra propuesta es pacífica para que él tenga una salida y los nicaragüenses podamos impulsar la democratización que tanto anhelamos», ha añadido el estudiante como respuesta a los ataques registrados en Masaya, ciudad que parece el escenario de una zona de guerra.
Para tratar de frenar el grave conflicto en Masaya, los líderes de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) pusieron el jueves rumbo a la ciudad para tratar de detener a la represión .«Su eminencia Cardenal Leopoldo José Brenes junto a su excelencia Monseñor Silvio José Báez y sacerdotes del clero de la Arquidiócesis se trasladan a Masaya a mediar sobre la situación y a estar con el pueblo acompañándole. Pedimos a todos los fieles sus oraciones», ha publicado la CEN en su página oficial de Facebook. Según las últimas estimaciones, han fallecido alrededor de 200 personas en los dos meses que duran ya las protestas en Nicaragua.