Engaños, traiciones y lamentos: Así se convirtió «Supervivientes» en la telenovela de Telecinco
El liderazgo se mantienuvo en las entregas adicionales: el debate de los domingos logró un 19,8% de cuota de pantalla y 2,6 millones de espectadores y la emisión extra de los martes 2,7 millones (23,4%). Solo «Cuéntame» y «MasterChef» han resistido el mazazo de la aventura hondureña de Telecinco, que ha hecho sufrir a «Fugitiva», «Bailando con las estrellas», «Casados a primera vista»... Con una edición tan exitosa, solo queda tomar nota de algunos de los ingredientes que han convertido a «Supervivientes 2018» en el programa más visto del año:
Hambre de reality
En un año sin «Gran Hermano VIP» y un «GH» de capa caída, Telecinco necesitaba un programa de telerrealidad que enganchase a ese público fiel acostumbrado a recurrir al principal canal de Mediaset en busca de historias que puedan seguir casi 24 horas.
Casting variado
Una isla llena únicamente de viejas glorias o «viceversos» no consigue enganchar a la amplia variedad de públicos que sintonizan Telecinco. Y eso lo saben muy bien desde Bulldog, la productora, que ha logrado el equilibrio entre artistas, personajes del mundo rosa y jóvenes promesas del mundo del reality. Ha sido un acierto, un año más, incluir el perfil del «mago», que aporta buen humor y un punto místico a la convivencia. En esta ocasión, fue el turno del Maestro Joao.
Triángulos amorosos
Este año, además, los triángulos amorosos Sofía-Albalá-Logan y Sofía-Albalá-Hugo han enganchado a los espectadores al más puro estilo telenovelesco. Engaños, traiciones y lamentos se han sucedido en Cayos Cochinos.
Tramas en plató
Esta edición, además, los viajes de familiares y parejas de concursantes (como Isa Pantoja o Álvaro Albalá) han tenido más importancia que nunca, lo que ha llenado de contenidos los programas de debate y última hora realizados desde Madrid. Han pasado de ser meros análisis de Honduras a convertirse en el apéndice madrileño del reality.