Herrera ironiza con Tudanca: «¡Enhorabuena por su influencia en el nuevo Gobierno!»
«¡No lo tenía previsto, pero ya que nos cruzamos enhorabuenas, ¡enhorabuena por la influencia decisiva mostrada por su señoría a la hora de conformar el nuevo Gobierno!», espetó Herrera a Tudanca. Recordaba así y torcía el gesto a uno de los barones fieles con Sánchez, que a la hora de conformar el nuevo y extenso Ejecutivo central, con 17 ministerios, el presidente no ha tirado de miembros del PSCL. Únicamente la ministra de Industria, la vallisoletana Reyes Maroto, pero con carrera política y profesional en Madrid, y la leonesa de nacimiento Margarita Robles, titular de Defensa, son las vinculaciones con Castilla y León, pero no con la formación de la rosa. «¡Tela lo suyo!» con el anterior Ejecutivo, replicó el portavoz socialista, quien llegó a afirmar que Herrera «está casi tan contento como yo con el cambio de Gobierno».
Cruce de cifras
Y es que el cambio al frente de la Presidencia y la evolución de los partidos planeó de fondo ayer en la última sesión de control en el pleno de las Cortes de este periodo de sesiones, aunque ninguna de las preguntas al presidente y los consejeros tenían como argumento esa cuestión. El cara a cara más duro fue, de nuevo, el que protagonizaron Herrera y el portavoz de Podemos, Pablo Fernández, quien tiró otra vez de epítetos para descalificar al presidente de la Junta, a quien acusó de «mentiroso», «conspicuo trilero político» e «ignorante político», además de reclamar otra vez que «debería dimitir». Muy airado, Fernández no era capaz de atender a las explicaciones del jefe del Ejecutivo y las llamadas al orden de la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente. «No sea usted analfabeto», le reclamó Herrera, tras insistir en que cerca del 80% de los contratos en Castilla y León son indefinidos, por más que Fernández incidiese en que 9 de cada 10 son temporales. Olvidó en su pregunta precisar que esa proporción a la que hacía referencia es la de los nuevos firmados, por lo que el presidente de la Junta le recordó su error.
Y si Fernández recurrió de nuevo a Víctor Hugo para recordar que «todo poder es deber», Herrera parafraseó a Stendhal. «Todo lo exagerado se vuelve insignificante, y usted es un exagerado y por eso se está volviendo insignificante», le espetó el presidente.
No fue al único a quien reprochó su decadencia. También al portavoz del otro partido emergente, Luis Fuentes (Ciudadanos), a quien dijo ver «deprimido» y le recetó «genéricos» para afrontar una situación a la que le advirtió que debe ir «acostumbrándose», en alusión a la caída de la formación naranja. Y le acusó de estar «llevando» a su fuerza política en Castilla y León, «que era una esperanza», a «ser un auténtico desastre de contradicciones» e incluso estar «disolviéndolo».