Los sindicatos frenan en seco las protestas en las calles
Hoy el talante es otro; la moción de censura al Gobierno popular y la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa parece que han cambiado la estrategia. Esta semana, súbitamente, los secretarios generales de ambas centrales comparecían en rueda de prensa para anunciar que habían decidido «dar una oportunidad a la negociación» y suspender las movilizaciones previstas para el sábado en todo el país. «Aunque ha habido un cambio relevante en las circunstancias de la negociación, aún no se ha llegado a ningún acuerdo», dijeron. Pero durante toda la semana Álvarez y Sordo han asegurado que el acuerdo con la organización que dirige Juan Rosell para recomendar subidas salariales a las empresas durante este año y los dos siguientes estaba prácticamente cerrado, mientras fuentes de la CEOE reconocían que había acercamiento en asuntos salariales, pero que eran muchos los flecos aún por atar, como el compromiso sindical de luchar contra el absentismo en las empresas o darle una vuelta a la formación.
UGT y CC.OO. se baten hoy en terreno amigo y el presidente sabe que los va a tener de su lado y que la paz social será un hecho. Ha lanzado el mensaje de que los cambios que haga en el mercado de trabajo y la Seguridad Social tendrían que pasar por el pacto con los agentes sociales. También lo hizo la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, en su toma de posesión hace unos días. Será una máxima del Ejecutivo para ganarse a las centrales y con ello la tranquilidad en la calle. Sobre mesa estarán hoy tres temas: el pacto salarial, las pensiones y la reforma laboral.