Marta, no: Pemán
El gesto de Marta Sánchez tiene mucho mérito. No como la letra que le puso a la Marcha Real, que con todos mis respetos es un petardo. Eso lo canta en «Operación Triunfo» y no dura ni cinco minutos en la academia. Dicen que la metió por balada. Podía entonces haber llamado por lo menos a Manuel Alejandro o a Alejandro Sanz, para que le echaran una manita. Por mucho amor patrio que se demuestre con toda valentía, como hizo, no me negarán que estos versos son un petardo, y además no reutilizable en las próximas Fallas de Valencia: «Vuelvo a casa, a mi amada tierra, / la que vio nacer un corazón aquí. / Hoy te canto, para decirte cuánto orgullo hay en mí, / por eso resistí». ¿Pero esto del «vuelvo a casa», qué es, Dios mío de mi alma? ¿Una letra para la Marcha Real o el anuncio de los turrones El Almendro por Navidad?
Hombre, ya puestos, en vez de autoconstruirla en plan Ikea, Marta Sánchez podía haber tirado de la más hermosa letra de cuantas se le han puesto a la Marcha Real que compuso Manuel Espinosa de los Monteros a finales del siglo XVIII por encargo de Carlos III y pasó a ser himno nacional con la Reina Isabel II: la de José María Pemán. Leo a Alicia G. Arribas que desde 1843, que se encargó a Ventura de la Vega, hubo muchos intentos de poner letra a la Marcha Real, para evitarnos el «lo, lo, lolo» del tarareo de las finales de Copa. Eduardo Marquina, en 1927, también lo intentó. Pero como Cádiz es mucho Cádiz y de letras para músicas ya escritas se sabe allí tela, tela del trapo del «Juan Sebastián de Elcano», la más hermosa fue la que compuso Pemán hace ya casi un siglo. Que no es franquista. Que es de 1928. Lo que pasa que a don José le jugó Falange tras la guerra la mala pasada de cambiarle en su letra las frentes alzadas por los brazos en alto y «los yunques y las ruedas» por los yugos y las flechas. No hay razón sostenible para que la Marcha Real no sea cantada con esta casi centenaria letra de Pemán: «Viva España, / alzad la frente, hijos del pueblo español, / que vuelve a resurgir. / Gloria a la Patria / que supo seguir, / sobre el azul del mar / el caminar del sol. / ¡Triunfa España! / Los yunques y las ruedas / cantan al compás / del himno de la fe. / Juntos con ellos cantemos de pie / la vida nueva y fuerte del trabajo y paz. / Viva España, / alzad la frente, / hijos del pueblo español, / que vuelve a resurgir. / Gloria a la Patria / que supo seguir, / sobre el azul del mar / el caminar del sol». ¡Igualito de hermoso el azul del mar y el caminar del sol en la maestría de la hímnica que tenía Pemán, que la reserva de habitaciones de Marta: «Guárdame un sitio para descansar»