Anna Gabriel: una antisistema en la cuna del capitalismo
«No iré a Madrid porque no allí tendré un proceso justo y, por este motivo, he buscado a un país que pueda proteger mis derechos», declaró ante la prensa. Otro de los motivos del destino elegido es que, a pesar de que entre Suiza y España existen tratados de extradición, el código penal suizo no tipifica como delitos ni la sedición ni la rebelión.
Para justificar sus medios de subsistencia durante su estancia en Suiza, este país ocupa los primeros puestos de la lista de los más caros del mundo, la exprofesora de derecho de la Universidad de Cataluña explicó que incluso se plantea un posible regreso a la vida universitaria, donde será más útil al movimiento independentista que tras los barrotes de una prisión.
Por el momento, está preparando su defensa, desde Ginebra, e incluso ya ha elegido para que la represente a un famoso abogado, Olivier Peter, conocido por la justicia española por haber defendido, con éxito, a la etarra Nekane Txapartagi, detenida en Zurich, en 2016 y cuya extradición, decidida en primavera de 2017 fue abandonada en septiembre pasado.