Radicales atacan varias sedes del PNV, al que acusan de ser «cómplice» de la tortura a presos etarras
De hecho, el PNV ha subrayado en un comunicado que en la actualidad mantiene «una relación normalizada» con los colectivos que trabajan «legítimamente en el entorno de los presos de ETA». Por ello, ha destacado que «no es de recibo» combatir la tortura «mediante acciones tan antidemocráticas como son las pintadas en sedes de partidos políticos que nada tienen que ver con esta práctica».
PNV
Precisamente, este mismo martes el Tribunal de Estrasburgo ha condenado al Estado por los malos tratos infligidos a los etarras Igor Portu y Martín Sarasola. Una sentencia que ha recibido el «respeto» del partido nacionalista, que ha exigido al Gobierno estatal que la aplique «de forma inmediata».
«Condenamos, una vez más y del modo más enérgico, el ejercicio de tortura al que fueron sometidos Portu y Sarasola –subraya la nota–. Esta sentencia nos reafirma en nuestra convicción de que la tortura debe ser combatida por todos los medios legales y democráticos a nuestro alcance». Por todo ello, ha reclamado a la izquierda radical y los grupos de presos que «desautoricen a los autores de los sabotajes» y les «exijan que cesen de inmediato en su conducta».
No es este el primer ataque que sufre una sede de los nacionalistas en el País Vasco. El pasado mayo, un grupo de jóvenes ataviados con buzos blancos y mascarillas realizaron pintadas en la fachada de un local de San Sebastián en el que también arrojaron basura y botes de humo. Poco antes, una decena de «batzokis» de Bilbao amanecieron con pintadas a consecuencia del pacto financiero que alcanzaron con el PP.