La calle contesta a Colau
La llegada de Ada Colau a la alcaldía de Barcelona trajo una cierta tranquilidad a las calles de Barcelona después de años de crisis económica. Y así ha sido, agrandes rasgos, hasta la fecha. Los últimos movimientos de la alcaldesa han desconcertado a buena parte de su electorado. Tras romper con su socio de gobierno, el PSC, y acercarse al PDeCat para negociar los presupuestos, sólo faltaba que la antigua Convergència deslizase que podría intercambiar una abstención por soterrar la interconexión del tranvía por la Diagonal. La habilidad que había demostrado Colau para la ambigüedad se tambalea y ayer la ciudadanía se lo hizo saber.
Bajo el paraguas de la plataforma Unamos los Tranvías, más de un millar de personas marcharon por la avenida Diagonal para reivindicar que siga adelante el proyecto de de interconexión, una de las promesas estrella de Colau durante la campaña electoral. Un grupo de manifestantes salió de la plaza de Francesc Macià, donde finaliza el recorrido el Trambaix, y la otra columna se desplazó desde la plaza de las Glòries, donde se interrumpe el Trambesòs, hasta el Cinc d’Oros.
Los participantes, que cortaron el tronco central la Diagonal, se sumaron a la marcha haciendo gala de las diferentes modalidades de transporte sostenible. Algunos lo hicieron a pie, otros, en bici, mientras que un nutrido grupo se subió a lomos de un tranvía de cartón piedra que fue recogiendo gente en las seis paradas previstas para la interconexión. en diferentes modalidades, siempre sostenibles: algunos lo han hecho a pie, pero también ha habido quien lo ha hecho en bicicleta. Además, también ha hecho el recorrido un tranvía simbólico que ha se ha ido parando a las seis paradas previstas por el proyecto, así como las conexiones que tendrían con otros medios de transporte.
Las dos manifestaciones se encontraron en la confluencia de Diagonal con paseo de San Juan y aprovecharon para leer un manifiesto reivindicando la interconexión. El texto fue suscrito por 25 entidades, entre ellas, Plataforma por el Transporte Público, la FAVB, Catalunya Camina, Bicicleta Club de Cataluña, Ecologistas en Acción y sindicatos como CC OO y UGT. En el manifiesto, las entidades insisten en que la unión del tranvía por la Diagonal tiene beneficios incontestables que van más allá de la ciudad de Barcelona, ya que uniría nueve municipios del Llobregat y el Besòs. Señalan que construir esta infraestructura en los 4 km que ahora están inconexos permitiría liberar de tráfico privado esta vía, ahora mismo colapsada, con un transporte mucho más sostenible. Susana Pascual, representante de las asociaciones vecinales de Barcelona, ha reivindicado que Barcelona necesita que este proyecto avance porque «la contaminación no entiende de fronteras» y es una cuestión que va más allá de la política municipal.
El jueves pasado, precisamente, el presidente del PDeCat en el Ayuntamiento, el ex alcalde Xavier Trias, anunció que el gobierno municipal había accedido a retirar la partida presupuestaria para redactar el proyecto durante las negociaciones para aprobar las cuentas de 2018. En la última sesión de la comisión de estudio de la conectividad del tranvía –a la que asisten todos los grupos de la oposición–, también este jueves, el ejecutivo dio a conocer un estudio que cifraba en 64 millones el beneficio potencial del proyecto entre 2018 y 2032.