Seis suspensos y uno muy claro: todavía no puede ser titular<br>
Desconcertante derrota del Real Madrid, que devuelve al equipo a la casilla de salida tras semanas de subidón y tras dar la sensación de que habían cogido velocidad de crucero. La ausencia de Fede Valverde se notó muchísimo, sobre todo a la hora de tirar de genio y carácter para levantar el marcador. Golpe muy doloroso e inesperado, al estilo de los de Getafe y Osasuna. Arbeloa no dio pie a la relajación ni en su discurso de la previa ni en una alineación de máxima garantía sin mirar al Bayern, pero ni uno solo de los jugadores estuvo a su nivel. Un naufragio generalizado que llegó desde los laterales, invisibles en ataque y defensa, y un centro del campo con nula claridad. El buen primer tiempo, en el que el Madrid mereció algún gol, dio paso a un segundo tiempo decepcionante e inexplicable en un equipo que se jugaba la Liga.