La victoria más inspiradora: “Desde que me diagnosticaron esto en el cerebro, mi único objetivo era no dejar que ganara..."
La victoria de Gary Woodland no es una más en el PGA Tour. Todos los jugadores se alegraron del triunfo en el Texas Children's Houston Open de este golfista tan querido, no porque fuera el primero que lograba desde que se alzara con el US Open de 2019, sino porque era el primero desde que fue operado de un tumor cerebral en agosto de 2023. Además, hace unas semanas, Woodland reveló que durante el último año lo pasó muy mal por culpa de una secuela que le impide vivir con tranquilidad: padece trastorno de estrés postraumático (TEPT) y es habitual que durante algunos momentos de una ronda de golf se angustie, se sienta “hipervigilado” y se quede paralizado. Por suerte, ya se aplican protocolos para tranquilizarlo mientras compite.