Lágrimas y un polémico gesto de la selección femenina iraní al sonar el himno: "En otro momento, las habrían fusilado..."
La situación en Irán es cada día más alarmante. El fuego cruzado continúa en el sexto día de guerra en Irán: Israel anunció nuevos bombardeos a la república islámica, en medio de ataques con misiles y drones a aliados de EEUU como Arabia Saudí, Kuwait y Catar, que informó de uno contra la base militar de Al Udeid, que alberga a tropas estadounidenses. A los nuevos ataques contra países de Oriente Medio se sumaron incidentes alrededor del afectado estrecho de Ormuz y el anuncio de evacuaciones internacionales desde países afectados. Una guerra a la que tampoco es ajena el deporte.
Los jugadoras iraníes intentan concentrarse en el Campeonato Asiático de Fútbol a pesar de la guerra en Irán pero la tensión espalpable. La delantera Sara Didar rompió a llorar en rueda de prensa al pensar en sus seres queridos. "Espero de verdad que nuestro país tenga buenas noticias", dice.
Fue una conferencia de prensa emotiva para el equipo iraní antes del encuentro del hoycon el país anfitrión, Australia, en el Campeonato Asiático. A los periodistas se les pidió que no preguntaran sobre la guerra, pero tanto Sara Didar como la seleccionadora, Marziyeh Jafari, hicieron referencia a la situación en Irán.
"Por supuesto, todos estamos preocupadas y entristecidas por lo que le ha sucedido a Irán y a nuestras familias en Irán", dijo el delantero Didar, de 21 años, a través de un intérprete de habla inglesa.
“Muy preocupadas”
La selección nacional llegó a Australia para el torneo mucho antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran sus ataques contra Irán el sábado. Debido a los constantes cortes de electricidad en Irán y otros factores, es difícil para los jugadores y entrenadores mantenerse en contacto con sus familias en casa.
"Obviamente, estamos muy preocupados por cómo están nuestras familias, seres queridos y todos los demás iraníes en nuestro país. Hemos perdido completamente el contacto con ellos", dijo.
También, indicó que espera que Irán “tenga mucho éxito y buenas noticias”, y añadió: “Espero que mi país esté muy vivo”. Tras emitir sus palabras mediante un intérprete la deportista abandonó rápidamente la sala de prensa.
Una simbólica protesta
Didar forma parte del grupo de futbolistas que permaneció en silencio durante la interpretación del himno nacional, previo a la derrota por 3-0 ante Corea del Sur.
Sus lágrimas dieron la vuelta al mundo pero hay un gesto antes de su último partido que ha generado un gran debate y que muestra lo que vive el pueblo de Irán, harto de un régimen terrible como el de los Ayatolás. El momento más simbólico se produjo durante el partido inaugural de la Copa Asiática, disputado el lunes en el Estadio Gold Coast de Australia contra Corea del Sur. Al sonar el himno nacional iraní, Didar y sus compañeras guardaron silencio. Ninguna de ellas cantó la letra, que concluye con el deseo de que la República Islámica perdure para siempre. Un gesto se interpretó como una forma de protesta y una muestra de la intensa tensión que viven las jugadoras lejos de su patria.
Un gesto que no pasó desapercibido en redes sociales que se inundaron de mensajes de apoyo a las deportistas. "Histórico. la Selección Femenina de Irán se niega a cantar el himno impuesto por el régimen islámico, es la primera vez que ocurre algo así. En cualquier otro momento, todo el equipo podría haber sido condenado a muerte y fusilado. Las mujeres iraníes se están levantando", escribió un usuario.
"Mujeres de izquierdas, feministas de juguete: esto es valor, es arriesgar la vida. Lo vuestro, vivir del cuento" o "En Irán, las mujeres se juegan la cárcel y la vida por un mechón de pelo o por callar ante un himno. Aquí, el feminismo de cuota y subvención calla ante el integrismo para no perder el carné de progre. Unas son heroínas, las otras son funcionarias del privilegio", son otros de los comentario que se pueden leer en "X".