Defensa utiliza una galería de tiro de oficiales del Ejército sin habilitación
El Ministerio de Defensa utiliza desde hace años una galería de tiro en Madrid que carece de homologación. Se trata de las instalaciones del Club Deportivo Sociocultural Militar La Dehesa, ubicado cerca de la base aérea de Cuatro Vientos, al suroeste de la capital. Se trata de unas instalaciones restringidas del Ministerio de las que hacen uso los oficiales del Ejército de Tierra, aunque también pueden acudir sus familiares. Es decir, tiene uso militar pero también civil.
La Dehesa tiene tres galerías para la práctica de tiro: una para armas de aire comprimido, otra para el entrenamiento con arco y una tercera para armas de fuego. Las unidades del Ejército acuden allí dos veces entre semana para entrenar, y los fines de semana acuden los socios y usuarios.
Además de la falta de homologación necesaria, la galería de tiro presenta deficiencias de seguridad. Desde las galerías de tiro hay zonas que dan a cielo abierto, algo totalmente irregular, ya que los proyectiles podrían salir hacia el exterior. Son varias zonas las que presentan esta situación. Además, el vallado permite que se pueda acceder a la parte del frontón sin ningún tipo de problema, por lo que cualquiera podría ponerse en mitad de la línea de fuego. La Dehesa, además de galería de tiro, tiene instalaciones para practicar otros deportes, y los fines de semana acuden hasta allí menores a practicar deporte.
Este periódico ha tenido acceso a la adjudicación de una obra a finales de 2023 para adecuar la galería a lo requerido por el reglamento de armas vigente. Fue encargada por el anterior coronel al mando de La Dehesa y el contrato lo ganó Obras Ruz SL por unos 140.000 euros. Los trabajos terminaron en el verano de 2024, ya con el coronel Pedro Herguedas como director del centro.
El proyecto de los trabajos incluyó un apartado para los parabalas, las medidas de seguridad que impiden que los proyectiles salgan hacia el exterior. «Los paramentos laterales deben tener una altura tal que eviten la salida lateral de las balas del campo y que alguna bala al rebotar sobre ellos se salga por el parámetro opuesto», se lee en el documento. Las imágenes que acompañan a esta información muestran cómo las instalaciones no cumplen con este parámetro de seguridad básico, a pesar de que sobre el papel se llevó a cabo una obra de remodelación.
LA RAZÓN ha accedido al acta de recepción de las obras, el documento que acredita que estas se han llevado a cabo y que las instalaciones de La Dehesa están, supuestamente, en perfectas condiciones para practicar el tiro deportivo. Las actuaciones empezaron el 12 de abril de 2024 y finalizaron el 26 de junio de ese mismo año. Recibieron el visto bueno el 9 de julio. «Se procede al reconocimiento de las obras, se comprueba que están en buen estado, que se han ejecutado de acuerdo con el Proyecto aprobado y con las órdenes del Director Facultativo de las obras y que pueden ser entregadas al uso público. Por ello el Facultativo representante de la Administración acuerda recibirlas», se puede leer. El teniente coronel Guillermo Collazos estampó la firma de la recepción de los trabajos.
Las irregularidades que presenta La Dehesa en sus galerías de tiro se han puesto en conocimiento tanto del coronel director como del vocal de tiro, el teniente retirado Mariano Martínez, que además es árbitro de la Real Federación Española de Tiro Olímpico. Este título le obliga a conocer el reglamento y no permitir la práctica de tiro en unas instalaciones que dan a cielo abierto.
La empresa que ganó la explotación de deportes y cultura de La Dehesa fue JC Madrid. Fuentes cercanas aseguran que desconocían que se estuviese incumpliendo la normativa en vigor y que venían desarrollando su actividad de manera «total y absolutamente normal». El problema para la compañía es mayor, ya que si hubiese sucedido un accidente, al no tener permisos ni habilitación, ni contar con las medidas de seguridad necesarias, el seguro no les cubriría.