Izdeliye-30: el nuevo misil subsónico ruso que amplía el alcance estratégico
Fuentes ucranianas vinculadas a la defensa informan que Rusia ha comenzado el uso operacional limitado de un nuevo misil de crucero subsónico, identificado como “Izdeliye-30”, durante ataques contra Ucrania tras actividades de prueba que comenzaron a finales de 2025.
Según la comunidad ucraniana de OSINT “Polkovnyk HSh”, que mantiene estrechos lazos con fuentes militares ucranianas, Rusia inició pruebas aisladas y un empleo inicial en combate del nuevo misil de crucero a finales de 2025. El grupo afirmó que la información de inteligencia identifica el arma bajo la designación “Izdeliye-30”.
Características y propósito del Izdeliye-30
La fuente informó que el misil es un nuevo misil de crucero subsónico diseñado para su uso por los bombarderos estratégicos modernizados Tu-95MSM y Tu-160M. Estas aeronaves forman la columna vertebral de la aviación de largo alcance de Rusia y se utilizan regularmente para lanzar ataques con misiles de crucero contra objetivos ucranianos desde distancias seguras.
Se estima que el nuevo misil tiene:
- Alcance aproximado de 1.500 kilómetros
- Ojiva de alrededor de 800 kilogramos
- Velocidad entre 600 y 800 kilómetros por hora
- Sistema de navegación por satélite Kometa-M12 resistente a interferencias de guerra electrónica
La comunidad OSINT indicó que el misil se desarrolló como una alternativa de menor costo al Kh-101, actualmente empleado por los bombarderos estratégicos rusos, con el objetivo de permitir lanzamientos más frecuentes produciendo más unidades sin perder alcance operacional.
Ventajas operativas y uso en combate
El sistema está destinado a ampliar la capacidad de ataque limitada de las plataformas Tu-95 y Tu-160, que dependen de misiles de crucero para ataques de largo alcance fuera del alcance de la defensa aérea ucraniana.
Los misiles de crucero lanzados desde el aire operan volando a baja altitud siguiendo rutas preprogramadas mediante navegación por terreno y sistemas de guía satelital. Los diseños subsónicos priorizan el alcance y la duración sobre la velocidad, permitiendo que las aeronaves lanzadoras permanezcan lejos del espacio aéreo defendido mientras el misil viaja de manera independiente hacia su objetivo.
La resistencia a la guerra electrónica es clave, ya que permite mantener la precisión del misil en entornos con interferencias GPS y otras señales.
Rusia ha dependido extensamente de ataques con misiles de crucero de largo alcance durante la guerra contra Ucrania, utilizando Tu-95 y Tu-160 para lanzar armas desde espacio aéreo lejano. Estos ataques suelen involucrar salvas coordinadas, diseñadas para desafiar los sistemas de intercepción mediante volumen y rutas de vuelo variadas.