Cómo convertir una mudanza en una experiencia positiva
Generalmente el mayor estrés se inicia cuando se toma la decisión de cambiar de casa. En ese momento comienza a aparecer la ansiedad y los sentimientos de miedo e inseguridad, dado que las personas no saben con precisión si la nueva vida que les espera les irá mejor en el nuevo destino o si, por el contrario, todo resultará un caos.
Es poco sabido que los procesos de mudanzas se encuentran en el tercer puesto en lo refiere a agotamiento físico y emocional, después de los despidos y los duelos. Por ello, es recomendable tomar esta actividad de manera entusiasta y buscarle el lado positivo.
Una mudanza es una situación extenuante física y emocionalmente hablando debido no sólo a la preocupanción de un futuro incierto a nivel vital, sino también en lo que respecta a los enseres y pertenencias durante el proceso.
Una manera de soportar esta situación es considerando la mudanza como una oportunidad para deshacerse de objetos que ya no tienen utilidad, bien sea porque no son necesarios, o porque están deteriorados. También funciona muy bien asumir que el lugar al que se va es mejor y permitirá tener mejores oportunidades de vida.
Es importante tener claro que, por un tiempo, será difícil encontrar algunos objetos y que es probable que haya mucho desorden alrededor. Habrá que adaptarse a la nueva casa y a un nuevo entorno. Por tanto, si se es consciente de esta situación, es muy posible que se sienta menos estrés y la tensión emocional disminuya.
Otro aspecto que sin duda puede ayudar a liberar tensión y sentir tranquilidad es contratar una empresa con experiencia en el transporte de mudanzas que se encargue de todo garantizando un traslado seguro y en tiempo record. En este sentido, Mudanzas Las Naciones es una empresa transparente de mudanzas sin rival en el sector.
Cómo tratar con la empresa de mudanzas
Según los responsables de Mudanzas Las Naciones, siempre es necesario tener en cuenta algunas recomendaciones a la hora de afrontar una mudanza:
Lo primero a valorar son los costes del servicio y el grado de compromiso de la empresa seleccionada. Así que es conveniente verificar bien el presupuesto. Por norma general, los presupuestos muy económicos pueden ser un indicador de que algo no está bien.
Consultar las características de los vehículos que utiliza la empresa, la forma de embalaje y cómo es el proceso de traslado de ciertas piezas específicas, como objetos delicados, cuadros, vajillas o ropa, entre otros.
Averiguar los tiempos de los traslados, la ruta y el número de viajes que harán, en caso de que sea una mudanza grande o de larga distancia.
Otro aspecto de gran relevancia es conocer cuál es el criterio de contratación de los empleados y si la empresa de mudanzas los proporciona, ya que en algunos casos dejan esto a cuenta del cliente.
Hay que verificar la reputación de la empresa de mudanzas. Solicitar información a conocidos que hayan contratado traslados con ellos, pedir referencias y consultar las experiencias de otros clientes. Buscar en internet la página web, así como opiniones sobre sus servicios es una tarea que todo el mundo debe realizar antes de tomar una decisión.
Una vez elegida la empresa, las recomendaciones son las siguientes:
Ser consciente de la época del año en que se hace la mudanza. Es muy común que la gente se mude en verano, en los periodos de vacaciones escolares o los fines de semana. Preguntar si hay recargo por ello.
Si se requiere mudarse en época de vacaciones, hay que hacer la reserva con mucha antelación, ya que es muy probable que tengan el calendario completo.
Tener en cuenta estas recomendaciones no solo evitará la tensión y el estrés que conlleva una mudanza, sino que permitirá disfrutar del proceso y centrarse en lo verdaderamente importante: la nueva vida que está por llegar.