Irak, un refuerzo exprés
Un refuerzo de unos 40 militares destinados en Melilla se incorporará a la operación Apoyo a Irak entre las próximas 24 y 48 horas. El contingente español que apoya a la Coalición Internacional contra el Estado Islámico aumentará así apenas 20 días después de que el Congreso de los Diputados autorizara una ampliación del contingente español en 150 efectivos -que se suman a los 300 aprobados en 2014 (450 en total).
Este grupo está formado por militares del Grupo de Regulares 52 de Melilla, que complementarán a la actual Unidad de Protección del contingente español, y otros 10 componentes del Regimiento de Caballería Acorazado Alcántara 10, que se integrarán en el equipo que se encarga del adiestramiento de las tropas iraquíes.
Pero no son los primeros que incrementan el contingente de 300 efectivos que inicialmente aprobaron las Cortes para enviar a la Operación Inherent Resolve de la Coalición Internacional que lucha contra el Daesh. En los últimos meses, unos 90 militares han ido llegando de manera progresiva y discreta para desarrollar labores consideradas “temporales” o de “apoyo”.
Así, desde el mes de septiembre hay desplegados 72 ingenieros que pertenecen al Regimiento de Especialidades REI 11 de Salamanca que realizan obras de adecuación de la Base Gran Capitán para adaptarlas “a las necesidades operativas que se presentan a corto y medio plazo”, según explica el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) en una nota del mes de diciembre. Por ejemplo, han creado recientemente helisuperficies en la base y continuarán su labor para mejorar la red de saneamiento y la instalación eléctrica, entre otras cosas. Su labor, temporal o no, estará limitada al máximo de siete meses que pueden estar desplegados.
También policías militares y traductores “temporales”
Entre estos militares desplegados para labores “temporales”, en los últimos meses han desplegado también una docena de militares del Batallón de Policía Militar I de Bétera (Valencia), según ha confirmado el Mando de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa (MOPS) a Estrella Digital. Estos militares se han sumado al equipo de protección a la fuerza.
También han desplegado varios efectivos que dominan el árabe, con el objetivo de facilitar la comunicación en la operación. Otros militares “extra”, dentro de esos 90 con labores temporales, proceden de Melilla, como el grueso del contingente, y llevan semanas integrados en una unidad logística que desarrolla labores de apoyo a la base, otras funciones logísticas y de apoyo a la Plana Mayor, según el MOPS.
El resto llegará entre enero y febrero
La ampliación del contingente incluye también un grupo de “apoyo sanitario”, que estará integrado, según las previsiones del MOPS, por cinco militares. También se desplegarán 25 guardias civiles, tal y como solicitó María Dolores de Cospedal al Congreso de los Diputados. La idea es que contribuyan “a la formación e instrucción de las fuerzas policiales iraquíes”, según explicó la ministra.
Por el momento, no han ofrecido la fecha del despliegue de estas dos unidades, aunque la previsión es que antes de que finalice el mes de febrero el despliegue sea completo, es decir, que España tenga a los 450 efectivos autorizados por las Cortes, contando con los aproximadamente 90 militares que desarrollan tareas temporales. Lo que tampoco se ha anticipado es si, una vez acabadas estas labores "temporales", España aprovechará el cupo de esos militares para enviar efectivos de otras unidades.
La ampliación del contingente estaba planeada hace ya al menos 10 meses, tal y como explicó el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) en abril de 2016. En ese momento, el JEMAD aseguró que las Fuerzas Armadas tenían todo preparado a falta del visto bueno del Parlamento para esta ampliación de tropas solicitada desde la Coalición Internacional liderada por Estados Unidos. Sin embargo, la parálisis política impidió que se llevara a cabo hasta la formación de un nuevo Gobierno.
Durante los dos años que España lleva desplegada en Irak ha apoyado la instrucción de los cuerpos y fuerzas de seguridad iraquíes que luchan de manera activa contar el Daesh. Muchas brigadas que se han dirigido a la toma de Mosul, una de las principales batallas que libra el ejército iraquí contra los terroristas del Daesh, se han adiestrado en la Base Gran Capitán de Besmayah con militares españoles.
Una de las últimas tareas del contingente español es el adiestramiento de más de 1.600 policías iraquíes de la zona de Nínive. Durante las últimas semanas, el Task Force de Besmayah, liderado por España, ha formado a dos batallones de la Policía de Fronteras iraquí.