"Las escenas de sexo no son las más agradables, se sufre mucho"
-¿Qué fue para usted lo mejor de grabar 'Lo que escondían sus ojos'?
-Poder encontrarme personajes como estos, con una historia de amor y desamor tan grande, es épica.
-¿Conocía la historia con anterioridad?
-No, pero en cuanto pregunté la gente sí sabía de qué estaba hablando y me pusieron al día enseguida.
-¿Le da más respeto o miedo a una que todavía vivan alguo de los personajes de la historia?
-Respeto, por supuesto, miedo no porque hemos contado algo que ocurrió y con el máximo cariño y respeto. No hemos querido hacer nada sensacionalista, la historia es la que es y no nos hemos inventado nada.
-La Sonsoles que interpreta parece tener varias vertientes...
-Bueno, con Balenciaga tenía una amistad muy cercana, se comportaba como con el amigo de cada uno, y con él intercambiaba sus verdades más puras. Su amor verdadero fue Ramón Serrano Súñer y con él es como la colegiala y el dscontrol es absoluto.
-¿Cómo la definiría usted?
-Como una mujer con mucha presencia en todos los sentidos, muy astuta, muy vivida y sacrificada por su familia, pero que se siente muy cómoda en esa vida.
-¿Cree que se han hecho muchas o pocas series sobre la posguerra española?
-No hay ni muchas ni pocas. Es una época muy importante de la historia de nuestro país yhay que contarla tantas veces como sea necesario. Tantas como historias particulares se nos ocurran.
-¿Puede interesar también a la gente joven?
-Por supuesto. Para los jóvenes es como que les queda lejos, gris, que nos aburre, pero es nuestra historia. Nuestros abuelos lo han vivido, en un bando u otro, y por eso es importante que sepamos de qué va. Además esta es la historia de un amor que nos podría pasar a cualquiera hoy en día.
-¿Le gustaría que esos estilismos de la serie se volvieran actuales?
-En mi vestidor me hubiera quedado con algunos vestidos, aunque no fueran balenciagas auténticos sino copias. Creo que de unos años a esta parte estamos revisitando esa época y tomando líneas de la misma.
-En la serie tiene alguna escena subida de tono, ¿cómo vive usted las mismas?
-Al final todas las escenas son complicadas. En estas se añade que tu pudor es un handicap, que aparece de repente, y tienes que tomártelo al final con la misma naturalidad con que te tomas otro tipo de escenas, porque sino en estas escenas se sufre mucho. No es lo más agradable del mundo, y por ello hay que tener complicidad con quien la hces.
-¿Ha habido complicidad con Rubén Cortada?
-Me ha encantado trabajar con él. No le conocía y en los ensayos ya conectamos muy bien. Me he llevado de él una buena amistad y ha sido una gran experiencia compartir tantas horas con él. Me ha gustado mucho haberle conocido.
-Le tengo que preguntar también por cómo van 'Las chicas del cable' que prepara para Netflix...
-No puedo contar nada más que llevamos grabando desde septiembre en Madrid y que está siendo brutal trabajar con Netflix, con un reparto maravilloso. Coin el resto de las chicas me lo estoy pasando muy bien.
-¿Cómo es para una actriz esa experiencia de que pueda verse su trabajo en 190 países?
-Es algo nuevo aquí en España para todos. Iremos encontrándonos sorpresas todos juntos. Más allá de la exclusividad o no que te obliguen son proyectos a los que hay que dedicar practicamente todo tu tiempo, no puedes compaginarlos con nada.
-¿Y a partir de diciembre, cuando acabe el rodaje?
-Lo primero descansar y luego prepararme para lo que venga porque estamos ya tejiendo cosas.
-¿Como, por fin, la segunda entrega de 'Los nuestros'?
-Es algo que lanzaron los medios, que saben más que yo. Es algo que planea ahí, pero de lo que todavía no sé nada.
-¿Nota usted misma la evolución que ha sufrido de aquella Julia con la que se dio a conocer en 'El internado'?
-Espero que lo haya hecho hacia bien. A niveles personales, por supuesto, porque entonces empezaba a trabajar. Aquella era una de las épocas más importantes de una persona, en la que crece y se orienta.