Tensión y cruce de acusaciones en primeras declaraciones en caso contra Lula da Silva
La audiencia de los primeros testigos en el caso contra el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva por su supuesta relación con la trama de corrupción en Petrobras en la compra de un apartamento, estuvo marcada este lunes por la tensión y el cruce de acusaciones entre sus abogados y la Fiscalía.
El juez brasileño Sergio Moro, que encabeza la investigación sobre el escándalo de corrupción en la petrolera estatal, escuchó los primeros testimonios de la acusación en relación al proceso abierto contra Lula en el que indaga la supuesta propiedad de un inmueble en la localidad de Guarujá, en el litoral de Sao Paulo.
La Fiscalía argumenta que Lula y su esposa recibieron ilegalmente alrededor de 1,1 millones de dólares por parte de la constructora OAS, ya condenada por los desvíos en Petrobras, por medio de la reforma y decoración del citado apartamento, un tríplex con vista al mar.
La primera fase de estas audiencias, que se prolongarán hasta el viernes, contaron este lunes con la presencia del empresario Augusto Mendonça; los expresidentes de la compañía Camargo Correa, Dalton Avancini y Eduardo Leite; y el exsenador Delcidio Amaral.
La comparecencia del exsenador fue la primera y su testimonio fue interrumpido varias veces por la defensa de Lula, que protestó por la falta de objetividad en las preguntas de los representantes del Ministerio Público Federal (Fiscalía) por dirigir las respuestas de estos, en un clima de tensión entre las partes.
Le puede interesar: Michel Temer ratifica en su cargo a ministro acusado de ejercer presiones ilegales
"¿Cuál es el contexto? El contexto solo existe en la cabeza de Su Excelencia. ¿Qué contexto es ese? El contexto para nosotros es la denuncia. Pedimos al Ministerio Público que se mantenga en el objeto de la denuncia", dijo uno de los abogados defensores de Lula durante la audiencia en disconformidad por una de las preguntas formuladas.
En un comunicado posterior, la defensa de Lula señaló que "Delcidio Amaral dice no saber nada sobre esa acusación del tríplex, limitándose a repetir las ya conocidas y vagas afirmaciones sin pruebas".
Asimismo, hablan de "una obsesión" por parte de Delcidio Amaral, que no quiso mostrar su rostro durante la declaración, por "incriminar al expresidente".
En este sentido, los abogados desacreditaron al resto de testigos al aseverar que ellos también "afirmaron desconocer cualquier relación de Lula con el inmueble o con el hecho de recibir cualquier cantidad indebida", por lo que no existe ningún elemento que pruebe "la tesis acusatoria" de la Fiscalía.
Colaboración EFE