¿Qué pasa por la mente de un agresor?
Inseguridad e ira son claves para reconocer a un potencial agresor. Tanto la víctima como el victimario carecen de afecto, pero el nivel de poder que tiene uno sobre el otro lo define como tal. Aunque en un inicio se muestra amoroso y correcto, con el paso del tiempo se convierte en un “monstruo”.