Por qué cada vez más conductores meten sus llaves del coche en el microondas: la seguridad les da la razón
La seguridad de los vehículos es algo que preocupa a todos los conductores. Muchos duermen aparcados en la calle y durante la noche los ladrones intentan abrirlos, ya sea para sustraer algo del interior o incluso llevarse el propio coche. Es habitual encontrar barras antirrobo para dificultar el robo a los delincuentes, pero las ideas para protegerlo son de todo tipo y cada vez las hay más ingeniosas como muestran las redes sociales.
Parece una ocurrencia doméstica sacada de una broma de
internet, donde se comparten, pero no lo es tanto. Cada vez más conductores están guardando las
llaves del coche dentro del microondas, siempre apagado, para dificultar una
modalidad de robo que se ha sofisticado en los últimos años: el ataque por
retransmisión de señal, también conocido como ‘relay attack’.
¿Es eficaz guardar la llave del coche en el microondas?
La idea tiene una explicación técnica bastante
sencilla. Las llaves inteligentes de muchos vehículos no descansan del todo:
emiten o intercambian señales inalámbricas que permiten al coche reconocerlas y
abrir puertas o arrancar sin necesidad de introducir una llave física. Ese
sistema, cómodo para el usuario, se ha convertido en un punto débil a explotar por los
delincuentes, que utilizan dispositivos capaces de captar esa comunicación y
extenderla hasta el automóvil.
Ahí entra en escena el microondas. Aunque en este caso
no se usa para calentar nada, su estructura metálica puede actuar como una
especie de jaula, es decir, un espacio que reduce o bloquea el paso de ondas
electromagnéticas. Si la llave se deja dentro del aparato, la señal queda mucho
más aislada del exterior y resulta más difícil que un ladrón la detecte desde
fuera de la vivienda.
La medida, por insólita que parezca, no nace solo de
la imaginación de los usuarios de redes sociales. En distintas ocasiones,
cuerpos policiales y expertos en seguridad han señalado soluciones similares
para protegerse de robos electrónicos. La recomendación de fondo es clara: no
basta con cerrar la puerta de casa; también hay que blindar la señal que emiten
los mandos modernos.
Así funcionan los coches modernos
El fenómeno ha ganado visibilidad gracias a creadores
de contenido que explican, con lenguaje simple, cómo funciona este tipo de
delincuencia. Uno de ellos, el tiktoker Brian Mello, resumía así el mecanismo:
“Si no lo sabías, el llavero de tu vehículo emite constantemente una señal,
buscando el coche al que pertenece”. Añadía que el automóvil también intenta
localizar la llave de forma permanente, de modo que los atacantes aprovechan
esa comunicación para engañar al sistema y hacerle creer que el mando está
cerca cuando en realidad no lo está.
El método consiste en que una persona se sitúe cerca
de la vivienda con un receptor, mientras otra permanece junto al coche con un
emisor. El primero captura la señal de la llave y la transmite al segundo, que
la amplifica y la utiliza para desbloquear el vehículo o ponerlo en marcha.
Todo ocurre sin necesidad de romper cristales ni forzar cerraduras, lo que
complica la detección del robo y deja pocas pistas visibles.
Cuidado con el microondas
La solución del microondas tiene matices importantes.
El principal es obvio, pero conviene subrayarlo: nunca debe encenderse el
aparato con las llaves dentro. El daño podría ser irreversible, tanto para el
mando como para la propia instalación eléctrica e incluso generar un problema
mayor de seguridad. El objetivo claramente no es cocinar el llavero, sino
aprovechar el recipiente metálico como barrera temporal.
Las llaves: siempre lejos del coche
Esta medida no es la única ni la más básica que
recomiendan los expertos. Una de las más útiles es alejar las llaves de la
puerta principal o del garaje, porque cuanto menos accesible sea la señal, más
difícil lo tendrá quien intente interceptarla desde la calle. También conviene
no dejar objetos de valor a la vista dentro del coche, ya que un descuido puede
convertir un intento de robo electrónico en un asalto mucho más sencillo.
Meter las llaves del coche en el microondas se ha convertido en una solución casera, barata y relativamente eficaz para frenar un problema muy moderno. No es perfecta, pero sí refleja algo importante: la seguridad del automóvil ya no depende solo de la resistencia de la cerradura, sino también de la protección de una señal invisible.