Estas son todas las veces que se pudo eliminar la “Verja” entre España y Gibraltar y las razones que lo impidieron
La retirada de la Verja entre España y Gibraltar, prevista para el 15 de julio en el marco del futuro acuerdo entre la UE y el Reino Unido sobre el Peñón, reabre un debate que lleva décadas sobre la mesa. Desde su instalación en 1909, la frontera física ha sido objeto de múltiples intentos de eliminación o flexibilización, pero siempre chocó con obstáculos políticos, diplomáticos o estratégicos. Estas son las ocasiones en las que pudo desaparecer y las razones que lo impidieron.
Un siglo de intentos fallidos para derribar la Verja antes de su retirada definitiva
El primer momento clave llegó tras la Segunda Guerra Mundial, cuando Reino Unido planteó a España una mayor cooperación en el Estrecho. Sin embargo, el régimen franquista rechazó cualquier negociación que no incluyera la restitución plena de la soberanía, lo que bloqueó cualquier avance. La verja permaneció intacta.
El segundo gran hito se produjo en 1969, cuando España decidió cerrar completamente la frontera, alegando que la nueva Constitución gibraltareña consolidaba la separación del territorio.
Ese cierre duró hasta 1982, cuando el Gobierno español anunció su reapertura parcial. Aun así, la verja no se retiró porque Londres exigía garantías sobre la libre autodeterminación de los gibraltareños, algo que España no estaba dispuesta a aceptar.
En 1985, con la entrada de España en la Comunidad Económica Europea, se produjo la reapertura total del paso. Fue uno de los momentos en los que la verja pudo desaparecer físicamente, ya que Bruselas presionaba para normalizar la frontera. Sin embargo, España mantuvo la infraestructura por motivos de control fronterizo, especialmente en materia de contrabando y seguridad.
Otro intento frustrado llegó en 2006, con el Foro Tripartito de Diálogo entre España, Reino Unido y Gibraltar. Aunque se alcanzaron acuerdos sobre movilidad, telecomunicaciones y uso del aeropuerto, la retirada de la verja quedó fuera del pacto. España consideraba que eliminarla sin un marco de soberanía claro supondría un reconocimiento implícito del estatus actual del Peñón.
El último gran momento previo al actual llegó tras el Brexit. En 2020, España y Reino Unido anunciaron un principio de acuerdo para integrar a Gibraltar en el espacio Schengen, lo que implicaría la desaparición de la verja y el control fronterizo por parte de Frontex.
Sin embargo, las negociaciones se estancaron por diferencias sobre el aeropuerto, el control de pasaportes y la presencia de agentes europeos en el Peñón.
Ahora, con la fecha del 15 de julio marcada como el día en que la verja dejará de tener función operativa, se abre un escenario inédito.
La eliminación física dependerá del acuerdo final entre Bruselas y Londres, pero todo apunta a que, por primera vez en más de un siglo, la frontera dejará de ser una barrera visible.