Starmer carga contra Trump por el impacto de la guerra en el bolsillo de los británicos
El primer ministro británico, Keir Starmer, ha dicho hoy que está "harto" de cómo las decisiones internacionales están afectando directamente a la vida diaria en Reino Unido, señalando tanto a Donald Trump como a Vladimir Putin. En una entrevista con ITV, se quejó de que las familias ven subir y bajar las facturas de energía sin control, arrastradas por conflictos lejanos. Sus palabras sonaron a crítica directa, y no pasó desapercibida esa comparación entre Washington y Moscú en medio de la crisis en Oriente Medio.
Starmer también dejó claro que no comparte algunas de las acciones de Israel en la región. Sin mencionar claramente, afirmó que los ataques sobre Líbano "están mal", en un mensaje que apunta al gobierno de Benjamin Netanyahu. Aunque reconoce que no tiene todos los detalles del alto el fuego, insistió en que lo importante no es la parte técnica, sino si se está incumpliendo lo acordado. En paralelo, mantiene una relación tensa con Trump, que le ha criticado públicamente por no implicar a tropas británicas en el conflicto con Irán.
Pese a ese choque, ambos líderes hablaron para intentar encarrilar la situación. Coincidieron en que hace falta un plan claro para reabrir cuanto antes el paso marítimo por el estrecho de Ormuz, clave para el comercio global. Starmer, que se encontraba en Qatar, trasladó que Reino Unido está moviendo a sus aliados para lograr una solución práctica. En un artículo, el primer ministro fue más allá: prometió que su gobierno no se limitará a tapar agujeros como en el pasado, y defendió que la salida de esta crisis marcará el rumbo del país durante años.