Ifema Madrid reúne arte, coleccionismo y antigüedades
Las ferias dedicadas a las antigüedades, las galerías de arte y el coleccionismo constituyen puntos de encuentro únicos donde historia, cultura y pasión convergen. Piezas con siglos de antigüedad dialogan con las obras más contemporáneas, atrayendo tanto a expertos como a curiosos que se dejan llevar por el descubrimiento para adquirir piezas de colección y conectar con profesionales del sector.
Con este espíritu regresa Antik Almoneda, la gran cita del vintage y las antigüedades, que celebrará su 43ª edición del 11 al 19 de abril en el pabellón 12 de Ifema Madrid. Durante nueve días, el Recinto Ferial se convertirá en escaparate de miles de objetos de colección y obras de arte que abarcan desde el siglo XVIII hasta las décadas de los 60 y 70.
Desde muebles históricos hasta obras de arte exclusivas, cada edición se presenta como una oportunidad para explorar el valor del patrimonio y el placer de coleccionar. Coleccionistas y amantes del arte, la decoración y la moda podrán encontrar piezas únicas de otras épocas, que incluyen desde objetos del Art Decó y joyas, hasta libros, alfombras, pinturas y esculturas. Miles de objetos propuestos por más de 90 anticuarios, almonedas y galerías, con piezas que evocan tiempos pasados y tienen hoy más vigencia que nunca.
Objetos de colección
La emblemática feria madrileña, abierta al público y de venta directa, dedicará una jornada exclusivamente a profesionales el jueves 9 de abril —previo registro—, los cuales accederán en primicia a la primera adquisición de piezas con el objetivo de facilitar las compras a decoradores, interioristas, anticuarios, almonedistas y arquitectos. Asimismo, como ya es habitual, el 14 de abril celebrará su día de puertas abiertas, con acceso gratuito para todos los visitantes.
La decoración y la mesa tendrán un protagonismo especial, con una amplia oferta de muebles de gran calidad: desde una pareja de butacas de Paolo Buffa de los años 50, una lámpara de mesa original de Ecolight Milano (Italia, finales de los 60), o un gabinete Art Déco firmado por Jules Leleu (Francia, finales de los 40); hasta una pareja de rinconeras Jacob, un secrétaire francés del siglo XIX en madera maciza con pátina original, una butaca «Orchidée» de Michel Cadestin para Airborne (1968) o una mesa española de finales del siglo XVIII con talla original.
A estas piezas se suman otros objetos decorativos, como un jarrón de cristal de Murano (Italia, años 60–70), una pareja de tibores tibetanos con incrustaciones de hueso o una escultura de perdices en bronce del siglo XIX, firmada por el artista danés Pr. Jenssen.
En el ámbito de la joyería, bisutería y relojería, Antik Almoneda ofrece también un amplio abanico de piezas para todos los estilos: collares de azabache y cristales austriacos (desde finales del siglo XIX hasta los años 50); un brazalete italiano del siglo XIX en filigrana de oro y coral; un brazalete francés del XIX en oro con aguamarina y pequeñas perlas; y un brazalete inglés articulado en forma de serpiente, realizado en oro con turquesas, granates y diamantes. La feria es, además, un espacio idóneo para encontrar ropa y accesorios únicos.
La 43ª edición se celebrará del 11 al 19 de abril en el pabellón 12 del Recinto Ferial
Los aficionados al coleccionismo encuentran en esta feria una oportunidad inigualable para adquirir piezas difíciles de hallar. El encuentro se convierte en un auténtico escaparate donde acceder a objetos de alto valor histórico, cuidadosamente seleccionados por expertos, lo que garantiza su autenticidad y relevancia.
Los asistentes también podrán descubrir una amplia diversidad de obras plásticas de artistas como Manolo Valdés, Juan Barjola, Diego Forriol, Diego Rivera, Óscar Domínguez, Joan Miró, Patrick Hughes, Rafael Barrios, María Blanchard, Jorge Oteiza y Menchu Gal. Asimismo, se presentarán ediciones de libros de artista, numeradas y firmadas.
En cuanto a piezas de alto valor histórico, este año destacan una escultura de un noble del Imperio Antiguo egipcio (IV–V dinastías, c. 2625–2450 a. C.) en granodiorita; un torso de Venus Púdica romano (siglos I–II d. C.) en mármol; un grupo de Afrodita y Eros del periodo helenístico (siglos III–II a. C.), también en mármol; y un mosaico romano (siglos I–II d. C.). Sobresale igualmente una cabeza fósil de oso cavernario procedente de Rumanía (Pleistoceno), una pieza que destaca por su excelente estado de conservación.
Una cita imprescindible para amantes del arte y el coleccionismo que desean descubrir tesoros