Usar la IA para validar el borrador "puede dar por bueno lo que está incompleto"
Arranca la campaña de la Renta 2025 y, este año, el principal riesgo
no está en los plazos ni en el calendario, sino en una falsa sensación de
seguridad que puede llevar a miles de contribuyentes a cometer errores sin ser
conscientes de ello.
El presidente del Consejo General de los Colegios de Gestores
Administrativos de España, Fernando Jesús Santiago Ollero, advierte de un fenómeno
creciente: el uso combinado del borrador de la Agencia Tributaria y
herramientas de inteligencia artificial como supuesta garantía de que la
declaración está correctamente hecha.
“Estamos empezando a ver algo que nos preocupa
especialmente: contribuyentes que nos dicen que no necesitan revisión porque
han pasado su renta por una IA y les ha dicho que está bien. Y eso es
exactamente el problema”, señala Santiago. “Una declaración de la renta no es
solo un cálculo. Es una interpretación de la vida real de una persona. Y eso,
hoy por hoy, no lo hace ni el borrador ni ninguna inteligencia artificial. La IA trabaja con lo que le das… y el problema en la
renta es precisamente lo que falta”.
Lo que no ve el borrador (ni la IA)
Desde el colectivo recuerdan que el borrador es una propuesta basada en datos disponibles, pero no una fotografía completa de la situación del contribuyente.
“Hay una parte esencial de la renta que nunca está en los datos que
maneja la Administración: la que solo conoce el propio contribuyente. Y ahí es
donde se producen los errores”, explica Santiago. “Y, en ocasiones, los datos
declarados por otras empresas son erróneos. Hay que comprobarlos siempre”.
Entre los aspectos que no se incorporan automáticamente destacan
numerosos gastos deducibles que no figuran en ninguna declaración informativa,
como las aportaciones a sindicatos o colegios profesionales, los gastos de
defensa jurídica, o muchos de los gastos asociados a inmuebles -reparaciones,
mejoras, seguros, comunidad o amortización-, así como los propios gastos de
actividad económica.
En el ámbito de los arrendamientos, tampoco se reflejan correctamente
cuestiones como los periodos reales de alquiler o la situación del inmueble a
lo largo del ejercicio, factores determinantes para el resultado final.
“La tecnología puede sumar, pero no puede preguntar. Y en la renta, lo
importante no es solo lo que está, sino también lo que falta”, afirma el
presidente de los Gestores Administrativos.
También existen limitaciones relevantes en la aplicación de mínimos
familiares y por discapacidad, donde entran en juego circunstancias personales
complejas (personas a cargo, custodia compartida, requisitos específicos) que
requieren un análisis individualizado.
A ello se suman las dificultades en la correcta determinación de
ganancias y pérdidas patrimoniales, donde aspectos como el valor de adquisición
o los gastos asociados a la compra o venta no siempre están correctamente
reflejados.
“Nos encontramos cada año con contribuyentes que creen que su
declaración está bien porque el sistema no les dice lo contrario. Pero el
sistema no está diseñado para detectar lo que no conoce”, advierte el
presidente.
También alerta sobre errores frecuentes derivados de datos incorrectos
de terceros, como empleadores, y sobre la omisión de rentas del extranjero, que
no siempre se incorporan automáticamente.
Una campaña más compleja: las novedades de 2025
A este contexto se suma una campaña con importantes novedades que incrementan la complejidad del impuesto.
Entre ellas, destacan nuevas casillas para aplicar reducciones en
rendimientos artísticos obtenidos de forma excepcional, así como ajustes
derivados de la regularización de cuotas en el régimen de autónomos.
En el ámbito de las ganancias patrimoniales, se introducen mejoras
para diferenciar premios sujetos o no a retención y nuevos apartados
específicos para operaciones como la compraventa de participaciones en fondos
cotizados.
En relación con las
deducciones por adquisición de vehículos eléctricos, los Gestores
Administrativos advierten de un error frecuente: no todos los supuestos
permiten aplicar este beneficio fiscal. En particular, los vehículos
denominados “kilómetro 0” no generan derecho a deducción, lo que puede llevar a
errores si no se revisa correctamente la operación.
También se incorporan nuevas deducciones, como la vinculada a
determinados rendimientos del trabajo para rentas más bajas, y se mantienen
incentivos relevantes en materia de eficiencia energética o movilidad
eléctrica. Los Gestores Administrativos recuerdan que para practicar la
deducción derivada de obras en inmuebles relacionadas con la mejor de la
eficiencia energética, hay que contar con los correspondientes certificados de
eficiencia energética antes y después de dichas obras.
Se
incorpora en esta campaña una nueva deducción por obtención de rendimientos del
trabajo, introducida mediante la disposición adicional 61ª de la Ley del IRPF,
con el objetivo de aliviar la carga fiscal de los contribuyentes con menores
ingresos laborales. Esta medida permitirá reducir directamente la cuota del
impuesto a aquellos trabajadores cuyos rendimientos íntegros del trabajo no
superen los 18.276 euros anuales, siempre que cumplan determinados requisitos,
como no percibir otras rentas significativas distintas del trabajo.
En la
práctica, esta deducción está diseñada para neutralizar o reducir de forma
significativa la tributación de quienes perciben ingresos próximos al salario
mínimo interprofesional, contribuyendo así a evitar que incrementos salariales
destinados a mejorar el poder adquisitivo se vean absorbidos por la carga
fiscal. Se trata, por tanto, de una medida con impacto directo en un amplio
número de contribuyentes, especialmente trabajadores con rentas bajas y medias,
cuya correcta aplicación resultará clave para optimizar el resultado de la
declaración.
Asimismo, se incluyen nuevas exenciones, como las ayudas por daños
personales derivados de incendios forestales y otras emergencias, junto con
ajustes técnicos en actividades económicas, módulos y amortizaciones.
“Cada cambio puede ser una oportunidad… o un
error si no se aplica correctamente”, resume Santiago, quien lanza un mensaje
claro: “No se trata de si te sale a devolver o a ingresar. Se trata de si está
bien hecha. Porque lo realmente peligroso no es pagar más. Lo realmente
peligroso es creer que todo está correcto cuando nadie ha interpretado tu
situación. Siempre aconsejamos lo mismo: revisar con detalle el borrador y, en
caso de dudas, acudir a un profesional” Y finaliza el presidente de los
Gestores Administrativos afirmando que “hoy, más
que nunca, hacer la renta sin asesoramiento es una apuesta… y muchas veces se
pierde sin saberlo”.