Resurrección en un hospital
Hay lugares donde la palabra “resurrección” suena ridícula. Pasillos llenos de sillas de ruedas. Cuerpos que no responden. Vidas que se han roto en segundos. Personas que, hace poco, caminaban, trabajaban, soñaban… y ahora dependen de otros para casi todo. Vivo en uno de esos lugares.