Descubren ADN en China que apunta a un linaje humano desconocido y desaparecido hace miles de años
Un estudio basado en ADN antiguo en Donghulin, en el oeste de Pekín, ha identificado un linaje humano desconocido que vivió hace unos 11.000 años en el norte de China. Este descubrimiento sugiere una diversidad genética más compleja durante el final de la Edad de Hielo.
El análisis se centró en tres individuos hallados en el yacimiento arqueológico, uno de los pocos que documenta la transición Paleolítico-Neolítico en la región. Los investigadores lograron secuenciar genomas y ADN mitocondrial, lo que permitió reconstruir vínculos genéticos en un periodo clave para el desarrollo de la agricultura del mijo. “Identificamos un linaje de divergencia temprana representado por el individuo DHL_M1”, explican los autores del hallazgo.
Donghulin muestra cambios genéticos en solo 2.000 años
El hombre más antiguo, denominado DHL_M1, vivió al final de la Edad de Hielo y presenta un perfil genético que no encaja con ningún grupo conocido del norte de Asia oriental. Según el informe, este linaje se separó muy temprano del tronco común, en una profundidad comparable a la del sujeto AR19K, hallado en la cuenca del Amur hace unos 19.000 años.
Sin embargo, ambos siguieron trayectorias distintas. DHL_M1 no parece haber contribuido de forma directa a poblaciones posteriores. Los científicos intentaron modelar su composición genética con fuentes conocidas, pero no lograron explicar su origen. Esto refuerza la hipótesis de un linaje desconocido o de mezclas que desaparecieron con el tiempo.
Dos milenios después, el panorama cambió. El individuo DHL_M2, datado en el Holoceno temprano, muestra afinidad con poblaciones relacionadas con Yumin, un cazador-recolector de Mongolia Interior. “Encontramos una conexión genética específica entre DHL_M2 y la fuente relacionada con Yumin”, señalan los investigadores. Este cambio en el mismo sitio indica movilidad y reemplazos parciales en un periodo relativamente corto.
Agricultura avanzó pese a reemplazos parciales de población
A pesar de estos cambios humanos, el registro arqueológico muestra continuidad en la transición hacia la agricultura. En Donghulin, los restos evidencian un aumento progresivo del cultivo de mijo entre los niveles más antiguos y recientes, lo que confirma el avance de la neolitización en la zona.
El yacimiento conserva viviendas, herramientas pulidas y cerámica, lo que refleja un proceso de transformación económica sin una sustitución total de poblaciones. Este patrón difiere de lo observado en Europa, donde la expansión agrícola implicó grandes reemplazos demográficos, y también del modelo de Oriente Próximo, caracterizado por continuidad local.
Los autores destacan que coexistieron linajes diversos dentro de un mismo contexto cultural. Además, los hallazgos de conchas marinas y cáscaras de huevo de avestruz apuntan a redes de intercambio prehistórico que conectaban esta comunidad con regiones lejanas, lo que respalda la existencia de contactos a larga distancia en Asia oriental.
Un pasado diverso: linajes humanos que casi desaparecieron
El estudio revela que estos grupos dejaron una huella limitada en las poblaciones actuales. DHL_M1 y otro individuo comparten el haplogrupo D4h, mientras que DHL_M2 presenta el raro haplogrupo G4 y un cromosoma Y N-F1360 en posición basal, sin continuidad clara en linajes modernos.
Los investigadores comprobaron que tenían niveles similares de ADN arcaico —procedente de neandertales y denisovanos— en comparación con otros grupos de la región. Esto sugiere que esa mezcla genética ya se había estabilizado antes del Holoceno temprano.
El trabajo, liderado por el equipo de Qiaomei Fu, destaca por vincular datos genéticos con un contexto arqueológico definido, algo poco frecuente en la paleogenética del norte de China. “Observamos linajes heterogéneos durante la transición, con cambios poblacionales pese a la continuidad cultural”, concluyen los autores.