Lufthansa se plantea dejar en tierra hasta 40 aviones por la escasez de combustible y la abrupta subida de su precio
Lufthansa prepara ya planes de contingencia en previsión de que la guerra de Irán se prolongue. El grupo alemán de aerolíneas, el más grande de Europa, está analizando la posibilidad de dejar en tierra entre 20 y 40 de sus aviones para afrontar la crisis de combustible que empieza a azotar al sector, según ha transmitido su consejero delegado, Carsten Spohr, a su plantilla.
En la reunión, de la que da cuenta el diario "Spiegel", el ejecutivo ha explicado que debido a la escalada de los precios de los carburantes y a la creciente escasez en algunos puntos como Asia, el grupo trabaja en un plan de contingencia en dos fases. En la primera, 20 aeronaves quedarían temporalmente fuera de servicio, lo que representa una reducción del 2,5% de la capacidad total de asientos del grupo. La segunda respuesta, en caso de una mayor escalada, duplica el recorte: 40 aeronaves quedarían en tierra, lo que supone una pérdida de capacidad del 5%.
La mayoría de los aviones que permanecerían en tierra de ejecutarse el plan -el grupo no ha tomado aún una decisión al respecto- serían aquellos que deberían haber sido dados de baja de todos modos por ser demasiado viejos y consumir mucho combustible: el Airbus A340-600, el Boeing 747-400 o los aviones regionales Canadair.
Spohr ha detallado que lo que distingue a esta crisis de otras es que no sólo han subido los precios del queroseno sino que, además, hay escasez del mismo.
Según el directivo, los aeropuertos de Asia ya no permiten vuelos adicionales, no por falta de permisos de despegue y aterrizaje, sino simplemente porque podría no haber suficiente combustible. Esto, según ha asegurado, ya está ocurriendo en Bangkok y Singapur.
Precios más altos
Lufthansa se plantea paralizar parte de su flota a pesar de que como IAG, matriz de Iberia, tiene cobertura para buena parte de su combustible. El grupo ha presupuestado 7.000 millones de euros para gastos de combustible en 2026. Alrededor del 80% de esa cantidad está cubierta mediante coberturas. Sin embargo,1.400 millones de euros no lo están. Si el precio del petróleo se duplica, esta suma también se vería afectada. Según los cálculos de Spohr, 1.400 millones se convertirían en 2.800 millones. "Eso es significativo", ha asegurado.
La consecuencia de ello es que los billetes se encarecerán, lo que impactará en la demanda y en sus resultados.