Una transportista autónoma responde a las ayudas sobre los precios del combustible: “Nos tienen acostumbrados a bombas de humo, no a soluciones reales”
La escalada del precio de los combustibles derivada del conflicto en Oriente Medio sigue golpeando con dureza al sector del transporte. El Gobierno ha lanzado un paquete de ayudas destinadas al campo y al camión, entre ellas una bonificación de 20 céntimos por litro que se aplicará a partir del 22 de marzo.
Sin embargo, Sonia Brañas, transportista autónoma, ha comparecido en el plató de laSexta Xplica para expresar su escepticismo ante unas medidas que considera insuficientes y mal planteadas. “Las ayudas están bien porque ayudan, pero no son la solución”, ha afirmado.
La profesional ha criticado especialmente el desfase temporal de la bonificación. “¿Qué pasa desde el día 1? De eso no nos han dicho nada”, ha señalado, en referencia a que el alza de los precios comenzó antes de la fecha fijada para las ayudas.
Brañas ha calificado de “bomba de humo” la forma en que se ha comunicado el paquete, asegurando que los transportistas están acostumbrados a este tipo de anuncios que se presentan “como si fueran a ser una panacea” pero que luego no resuelven los problemas estructurales del sector.
Los cargadores intentan aprovecharse de la bonificación
Uno de los puntos más polémicos que ha sacado a la luz Brañas es el comportamiento de algunos cargadores.
Según su testimonio, ciertos clientes están tratando de quedarse con los 20 céntimos de ayuda en lugar de permitir que el transportista los perciba como una reducción efectiva de su coste. “
Como diciendo, si nos dan ayudas, esas ayudas quieren que les repercuta a ellos en el precio”, ha explicado. Esta práctica, de generalizarse, anularía el impacto positivo de la medida y dejaría a los autónomos en la misma situación de precariedad.
La transportista también ha respondido a las declaraciones del ministro de Transportes, Óscar Puente.
Brañas ha recordado que la incertidumbre y la falta de soluciones estructurales generan un desgaste enorme en un colectivo que ya trabaja con márgenes muy ajustados. “Nos tienen acostumbrados a bombas de humo, no a soluciones reales”, ha sentenciado, dejando claro que, a su juicio, las ayudas puntuales no sustituyen a una política energética estable que garantice precios razonables para los profesionales del transporte.