Israel ataca a los líderes de Irán con una tecnología letal basada en la IA
La campaña de ataques selectivos contra los líderes del régimen iraní llevada a cabo por Israel se está llevando a cabo con tanta eficacia gracias a un plan trazado con minuciosidad desde hace años, pero que en los últimos meses se ha perfeccionado con un sistema basado en la inteligencia artificial.
Según altos funcionarios militares y de inteligencia israelíes consultados por el diario The Washington Post, este moderno sistema permite cruzar y analizar numerosos datos procedentes de informantes del régimen reclutados para espiar para Israel, así como intrusiones cibernéticas en miles de objetivos, incluyendo cámaras de vigilancia callejeras, plataformas de pago y puntos de estrangulamiento de internet que Irán instaló para imponer bloqueos de comunicaciones a sus ciudadanos.
Estos y otros flujos de datos están siendo analizados por lo que los funcionarios israelíes describieron como una nueva plataforma de inteligencia artificial clasificada, programada para extraer pistas sobre la vida y los movimientos de los líderes.
Las tácticas de asesinatos selectivos de Israel—bombas colocadas meses antes de ser detonadas, drones capaces de colarse por las ventanas de los apartamentos y misiles supersónicos disparados desde aviones de combate furtivos— se han perfeccionado a lo largo de años de conflicto en Gaza, Líbano e Irán.
Al preguntársele por qué se le había encomendado a Israel la misión de atacar a los líderes de Irán, un alto funcionario de seguridad israelí citóal Post su experiencia y conocimientos, diciendo: “Había necesidad de atacarlos. Y podíamos hacerlo”.
Sin embargo, no está tan claro si la actual campaña de decapitaciones permitirá a Israel alcanzar sus objetivos bélicos fundamentales: erradicar la amenaza de los misiles y las fuerzas interpuestas de Irán, bloquear su camino hacia un arma nuclear y debilitar al régimen hasta el punto de que pueda ser derrocado.
Hasta ahora, esos objetivos parecen inalcanzables. Los fallecidos suelen ser reemplazados por subordinados más radicales, y las protestas callejeras no se han materializado en medio de los continuos bombardeos estadounidenses e israelíes y el temor a una represión del régimen, explica el diario estadounidense.
Altos funcionarios israelíes describieron al régimen iraní como maltrecho pero resistente, estable y con una sensación de triunfo tras resistir un mes de ataques por parte de dos de los ejércitos más poderosos del mundo.
Algunos expertos temen que la creciente habilidad de Israel para llevar a cabo asesinatos selectivos, incluso cuando se realizan con precisión, esté creando una dinámica de dependencia de los magnicidios y una tendencia a ampliar los límites de quiénes pueden ser objetivo.
“Hemos ido demasiado lejos al convertirlo en una estrategia en lugar de una necesidad operativa ocasional”, dijo Ariel Levite, experto en política nuclear y seguridad israelí de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional.
La división del trabajo en el conflicto actual crea la impresión de que "Estados Unidos ha confiado en Israel para que haga el trabajo sucio en la guerra", dijo Levite, y Estados Unidos parece adoptar una postura de "no podemos matarlos, pero estaremos encantados si ustedes lo hacen".
Un funcionario estadounidense familiarizado con las operaciones de la campaña afirmó al Post que la responsabilidad de Israel en los ataques contra líderes refleja un acuerdo en el que “trabajamos juntos, pero cada uno tiene sus propios objetivos”. Los funcionarios estadounidenses indicaron que la división de funciones refleja las capacidades de cada parte y no ningún impedimento legal.