Los republicanos más ultras del Congreso vetan el acuerdo para acabar con el caos en los aeropuertos por la falta de financiación
Republicanos y demócratas habían pactado en el Senado la financiación de todos los organismos del Departamento de Seguridad Nacional salvo el ICE, pero la bancada más ultra de los republicanos en la Cámara de Representantes ha impuesto el al acuerdo, mientras Trump firma un decreto para pagar a los agentes de los aeropuertos
Trump anuncia un decreto para sortear el cierre parcial de la Administración y pagar a los agentes de los aeropuertos
Veto de los republicanos más ultras del Congreso. El presidente de EEUU, Donald Trump, ha firmado este viernes el decreto anunciado el jueves para pagar a los empleados de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), después de que el intento para poner fin al cierre económico del Departamento de Seguridad Nacional fracasara en el Congreso por el veto de los republicanos de la Cámara de Representantes.
“El sistema de transporte aéreo de Estados Unidos ha llegado a su punto de ruptura”, afirma Trump en el memorando que autoriza los pagos: “He determinado que estas circunstancias constituyen una situación de emergencia que compromete la seguridad de la nación”.
Trump indica que su Administración utilizaría “fondos que guarden un nexo razonable y lógico con las operaciones del TSA” para efectuar dichos pagos. En un comunicado emitido el viernes, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, afirmó que los trabajadores del TSA “deberían comenzar a recibir los pagos a partir del lunes”.
En todo caso, la medida de Trump no resuelve el cierre financiero del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que ha provocado el colapso de los aeropuertos y ha impuesto dificultades financieras a miles de trabajadores federales.
El cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional cumplirá 44 días este domingo, superando el récord del cierre de 43 días ocurrido el otoño pasado, el cual afectó a la totalidad del gobierno federal.
Rechazo de los republicanos de la Cámara
La reacción negativa de los republicanos de la Cámara de Representantes ante el acuerdo de financiación del Senado —aprobado en primera hora del viernes— llegó rápido. El presidente de la Cámara, Mike Johnson, al dar inicio a la sesión legislativa, acusó a los demócratas de estar jugando un juego peligroso y señaló que necesitaba consultar con sus colegas republicanos sobre cómo proceder.
Johnson arremetió contra la actuación del Senado y anunció que la Cámara tomaría un rumbo diferente: “Esta maniobra que se llevó a cabo anoche es una farsa”.
En su lugar, la Cámara aprobó el viernes por la noche un proyecto de ley para financiar la totalidad del departamento hasta el 22 de mayo. El resultado de la votación fue de 213 a 203. Johnson señaló que había hablado con Trump sobre el plan de los republicanos de la Cámara y que el presidente le daba su apoyo su respaldo.
Los republicanos de la Cámara mostraron su contrariedad porque el proyecto de ley aprobado por el Senado no asignaba fondos para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ni para la Patrulla Fronteriza. Los demócratas se negaron a financiar dichos departamentos sin que se introdujeran cambios en las prácticas de control migratorio.
“Vamos a hacer algo diferente”, ha declarado Johnson. Desafió al Senado a considerar la solución a corto plazo propuesta por la Cámara para financiar el Departamento de Seguridad Nacional hasta el mes de mayo, suponiendo que dicho proyecto de ley logre ser aprobado en la Cámara, algo que resulta incierto.
Sin embargo, los senadores ya han abandonado la ciudad tras votar a favor de financiar la mayor parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), por lo que tardarían un tiempo en regresar si la Cámara termina aprobando una medida distinta. Y aun en el caso de que regresaran, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, dejó claro que el plan de los republicanos de la Cámara estaría “muerto al llegar al Senado, y los republicanos lo saben”.
El líder de la minoría demócrata en la Cámara, Hakeem Jeffries, afirmó que los miembros de su partido están dispuestos a respaldar el proyecto de ley del Senado: “Esto podría terminar —y debería terminar— hoy mismo. Existe un proyecto de ley bipartidista que ha sido remitido desde el Senado y que permitiría reabrir las áreas no controvertidas del Departamento de Seguridad Nacional”.
El acuerdo del Senado
Los senadores trabajaron durante toda la noche para aprobar, mediante votación a viva voz, un proyecto de ley que financiaría gran parte del Departamento de Seguridad Nacional, incluyendo la agencia federal para la gestión de emergencias (FEMA), la Guardia Costera y la Administración de Seguridad del Transporte (TSA).
Los republicanos del Senado manifestaron su decepción ante la falta de fondos para el ICE y la Patrulla Fronteriza, pero señalaron que las labores de control migratorio han continuado, en gran medida, sin interrupciones. Esto se debe a que la gran megaley fiscal de Trump inyectó miles de millones de dólares en fondos adicionales al DHS, incluidos 75.000 millones de dólares destinados a las operaciones del ICE.
No obstante, los republicanos más conservadores se mostraron firmemente en contra de sentar un precedente que permitiera al Congreso —durante el proceso anual de asignación presupuestaria— financiar a algunas agencias dentro del Departamento de Seguridad Nacional, pero no a otras.
Los demócratas se han negado a proporcionar fondos para el ICE y la Patrulla Fronteriza tras la muerte de dos estadounidenses en Minneapolis a manos de agentes federales. Exigen que los agentes federales porten identificación, se retiren las mascarillas y se abstengan de realizar redadas en las inmediaciones de escuelas, iglesias u otros lugares sensibles. Los demócratas también han presionado para poner fin a las órdenes administrativas, insistiendo en que sean los jueces quienes autoricen las búsquedas de los agentes en los hogares o espacios privados de las personas —, algo que Mullin, el nuevo secretario del DHS, dijo estar dispuesto a considerar.
El rechazo del acuerdo del Senado crea una brecha notoria entre Johnson y el líder de la mayoría en el Senado, John Thune, quienes han trabajado mayormente en tándem durante este Congreso en un intento por implementar la agenda de Trump. Con todos los demócratas en contra, Thune tuvo que encontrar una solución al estancamiento presupuestario que lograra obtener los 60 votos necesarios para superar una obstrucción parlamentaria en un Senado con una composición de 53 a 47 escaños.
El cierre parcial del DHS ha provocado retrasos en los viajes e incluso advertencias sobre posibles cierres de aeropuertos, a medida que un número creciente de trabajadores de la TSA —que han dejado de percibir sus salarios— han dejado de acudir a sus puestos de trabajo. Estos mismos trabajadores ya habían tenido que soportar el cierre gubernamental más prolongado en la historia del país, ocurrido el otoño pasado.
Múltiples aeropuertos han registrado tasas de ausencia de trabajadores de la TSA superiores al 40%, y cerca de 500 de los casi 50.000 agentes de seguridad del transporte que conforman la agencia han renunciado durante el cierre. A nivel nacional, el jueves se ausentó de su puesto más del 11,8% de los empleados de la TSA que figuraban en los turnos programados, según datos del DHS. Esto equivale a más de 3.450 ausencias.